Proyectar el iPad en la pantalla de proyección

Siempre que hablo sobre la necesidad de no incorporar masivamente tabletas en el ámbito educativo hablo desde la perspectiva de introducirlas como “herramienta de alumno”. Debo reconocer, en cambio, que para un docente, la movilidad que otorgan ese tipo de dispositivos electrónicos, puede ser de gran interés para que pueda llegar a usarlos en el aula.

Llevo muchos años ciñéndome al uso de un netbook como herramienta profesional y, no puedo menos que encontrar el gran problema de encontrarme limitado en cuanto a los movimientos, si quiero hacer un uso intensivo de las nuevas tecnologías (más allá de la proyección de diapositivas que vayan avanzando en un modelo de presentación clásico), a la cercanía a dicho dispositivo. Cercanía por necesidad de incorporar nuevos elementos que van surgiendo a lo largo de la explicación, señalar algo en la pantalla (no hablemos de las limitaciones de movilidad que supone una PDI donde debes estar todo el rato con el maravilloso lápiz o dedo tocando ese lienzo) o, ir buscando información complementaria para los alumnos (imágenes en Google sobre lo que estamos explicando, vídeos o mostrar el uso de una determinada herramienta, etc.).

En este caso sí que debería plantearse un iPad (o cualquier otro tipo de tabletas aunque, por mucho que no me guste nada decirlo, el iPad a día de hoy sigue siendo de las más versátiles y de mayor facilidad de uso) para ser usado en el aula por el docente que no le guste estar encasillado en la mesa del profesor. Algo que reduce completamente el dinamismo y que provoca, en demasiadas ocasiones, una pérdida de tiempo que si nos fuéramos moviendo con el dispositivo no tendríamos.

Queda clara la utilidad del dispositivo para el docente que no quiera anclarse a un lugar mientras está impartiendo la clase pero, ¿cómo conectamos ese iPad al proyector? ¿Qué sistemas podemos utilizar para que, más allá de encontrarnos ceñidos a otro cable, podamos usar la movilidad que nos ofrece el aparato?

Para ello nada mejor que consultar la siguiente imagen que nos suministra Tony Vincent donde se pueden ver los seis principales mecanismos (junto con su precio aproximado) para conseguir proyectar ese iPad en nuestra pantalla de proyección.

6waysipadproyectorDebo reconocer que de todas las posibilidades, la que más se amoldaría a lo deseado sería la Apple TV. Más allá de esa opción, lo demás sería mantener cables u otros dispositivos para que actuaran de intermediarios entre el iPad y el proyector. Algo que, si lo que queremos es reducir maquinaria inútil y aumentar el ámbito de movilidad, sería totalmente absurdo.

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