¿Por qué ha ido desapareciendo la blogosfera educativa?

Los blogs no han desaparecido y, en determinados ámbitos, se sigue consumiendo mucho el contenido de los mismos pero, curiosamente, en educación se está optando por su desaparición y el consumo de algo mucho más inmediato vía redes sociales. Sí, al docente cada vez le cuesta más leer y tiene un mayor interés en consumir mucho que en interesarse por algo, más allá de un tuit o un pequeño hilo, una publicación de Facebook a la que da me gusta sin mirarse el artículo que enlaza o, simplemente, le ponen determinadas frases de autoayuda o máximas educativas que algunos lanzan sin ningún tipo de sustento tras ellas.

Fuente: ShutterStock

No, tampoco los vídeos sobre temas educativos se libran de esa pereza. Muchos son vistos transversalmente o, simplemente, se va desplazando el mismo. Hay una falta absoluta de concentración y perseverancia que, al igual que en el resto de la sociedad (los docentes no somos ni mejores ni peores que nadie y nuestro nivel de avidez cultural/intelectual, es el mismo que el de muchas otras personas que, quizás nada tienen que ver con la educación) ha ido causando poso también en nuestra profesión.

Los docentes no leen. No, no lo hacen. Hay docentes -y no pocos- que a lo largo del año no terminan un solo libro. Así que, cómo planteamos un modelo de lectura, como el de los blogs, que obliga a ejercitar un poco más de esfuerzo que el de una publicación rápida en las redes sociales, pueda triunfar. La inmediatez y la necesidad de consumir mucho (incluso que sea de baja calidad) ha calado también entre los docentes.

Muchos blogs educativos se han convertido en la venta de infoproductos de los docentes que los montaron. Algunos otros se han convertido en plataforma del docente convertido en marca personal. Hay muchos docentes que hace una década escribían a diario (o varias veces por semana) en sus blogs. Ahora están muertos. Muertos de risa. Es que, lo fácil, es empezar algo pero, lo de dedicar tiempo a mantenerlo no es tan sencillo. Y lo digo por experiencia propia.

Escribir es sano. Leer, también. Intentar aprender de lo que piensan otros es imprescindible en cualquier profesión. También en la docencia. Una profesión que, tan buena o mala como las demás, poblada de profesionales buenos y malos como cualquier otra, que debería ser la avanzadilla de muchas cosas. Ahora, por lo que se ve, un simple espejismo e igual de “simple” en el consumo de contenidos que cualquier otra. Algo que demuestra dos cosas: ni los docentes somos mejores que nadie y que la sociedad, cada vez, exige un mayor consumo inmediato y obliga a una menor reflexión para satisfacer la cantidad de insumos que está ofreciendo/mediatizando.

A mí me sigue gustando mucho más reflexionar en voz alta en esta moleskine que hacerlo en las redes sociales. Aún así, reconozco que soy usuario habitual de la red del pajarito. Una red que, aparte de para aprender (cada vez menos) también me sirve para echar unas risas y hacer terapia. Siempre he dicho que me permite ahorrar en psicólogos. Y, si uno se lo toma a coña (al menos gran parte de lo que sucede ahí), es totalmente cierto.

Si de verdad importaran las reflexiones serias y sosegadas sobre la educación, habría más espacios de reflexión que potenciaran la traslación del pensamiento (equivocado o no) sobre ciertos temas. Ahora, por desgracia, importa más para algunos conseguir que un tuit se viralice, consiga seguidores o, simplemente, sea ingenioso de forma puntual. Un detalle, no estoy criticando a las redes sociales porque sí que creo que también hay cosas, relacionadas con mi profesión, a las que he conseguido llegar gracias a lo que sucede ahí. Mi reflexión, en este caso, va en otro sentido. Una reflexión que ya he realizado en más ocasiones.

Ayer creé un canal de Telegram (https://t.me/xarxatic_blog) para difundir los artículos de este blog conforme los vaya publicando. No lo hago para conseguir más lectores. Simplemente lo hago porque, en estos últimos tiempos, algunos docentes me han dicho que es un canal que ellos usan y que les sirve para seguir las publicaciones de grupos que, por lo que se ve, se están dinamizando desde ahí. Bueno, eso y la afirmación de que les parecía mucho más “limpio” que el bombardeo de algunos blogs en su correo electrónico. Creo que debo darme por aludido, pero en mi caso he optado porque la suscripción al blog y el canal de Telegram sean complementarios. A propósito, también he visto que dentro de las potencialidades de Telegram están la de ponerse en contacto con alguien sin conocer su número de teléfono. Por eso y para que podáis invitarme a cualquier tipo de manjar (soy de los que deja el plato limpio), también tenéis la posibilidad de poneros en contacto conmigo por @xarxatic 😉

Si te apetece colaborar en mantener el blog o en los proyectos que tengo en mente…
Buy Me a Coffee at ko-fi.com

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JJ Rodríguez

En mi opinión, para crear un blog es necesaria cierta dosis de narcisismo(para que se vea que sé de qué hablo, pongo mi link abajo 😉 ), pero para mantenerlo no es suficiente el narcisismo, hay que ser perseverante además. También tener algo que contar, imagino. Y hoy en día las redes proporcionan mayor satisfacción a ese narcisismo por menos esfuerzo del autor;la sensación de tener audiencia en twitter es muy superior a la que generan los lectores que no comentan en una entrada de blog, y parece que canta menos compartir un hilo que no has leído con mucha… Leer más »

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