¿Para qué sirven las Facultades de Educación?

Aprovechando que tengo a la familia haciendo siesta y que el sonido de las olas del mar, de forma maravillosa, inunda mi espíritu, no he podido resistirme a abrir la puerta, entornada, de este blog. Además, vamos a ser sinceros, algunas personas me ponen en bandeja de plata escribir acerca de ciertas cosas. Especialmente cuando, de forma muy cansina, acaban pseudomencionándome en las redes sociales y, por desgracia para ellos, convirtiendo sus intervenciones en las mismas en un auténtico esperpento.

Llevo un par de días debatiendo en la antigua red del pajarito (ahora reconvertida en red de la incógnita) acerca del máster del profesorado de Secundaria. He sido muy crítico, desde hace mucho, con el impuesto revolucionario que supone la existencia de algo que, por desgracia, acaba solo sirviendo para que determinadas Facultades hagan acopio de dinero extra. Y que, como he dicho siempre, tiene una nula influencia en la calidad posterior del proceso de enseñanza del profesorado que lo ha cursado.

Pero bueno, este es un debate que, por motivos obvios, debería abrirse. Especialmente porque nos jugamos mucho. Yo hace tiempo ya propuse algo para modificar el modelo de acceso y formación inicial de ese profesorado de Secundaria (enlace). Una propuesta muy personal que, seguramente, tiene muchos errores iniciales pero que, a mi entender, permitiría trabajar en algo que mejoraría el modelo actual.

El problema es que, entre las pseudomenciones a mis tuits, me encuentro con lo siguiente:

Fuente: https://twitter.com/BeatrizMDC1/status/1687352962664767489

Una profesora universitaria diciendo que “en las Facultades de Educación no enseñan a dar clase ni a tratar con adolescentes”. Entonces, ¿para qué sirven esas Facultades? Porque se supone que los principios científicos del aprendizaje y del desarrollo deben servir para tomar las mejores decisiones acerca de cómo dar clase, qué métodos son los más eficaces y cómo podemos lidiar, en función de la etapa evolutiva, con nuestro alumnado.

Siendo un poco malo, ¿servirán solo esas Facultades para, de forma endogámica, colocarse algunos y sus amigos y publicar papers a peso?

La verdad es que me parece totalmente surrealista que desde las propias Facultades de Educación se nos diga que ellos no tienen como objetivo preparar a los futuros docentes de etapas educativas obligatorias. Entonces, ¿para qué sirven las Facultades de Magisterio? ¿Para qué sirven las Facultades de Pedagogía? ¿Para qué sirven todas las carreras que se amparan bajo el concepto de carreras “de Educación”?

Si su objetivo no tiene nada que ver con la preparación de futuros docentes, ¿por qué son ellos y no maestros en activo los que diseñan los planes de estudio de los futuros maestros? ¿Por qué son ellos y no el profesorado de Secundaria los que diseñan los planes de estudio del máster de profesorado de Secundaria? ¿Por qué son ellos los que son consultados cuando se va a diseñar una nueva ley educativa y no los docentes de a pie? Si ellos no enseñan a dar clase ni a tratar con el alumnado en el aula, ¿para qué sirven?

¿Para qué sirve las asignaturas específicas de didáctica en las Facultades de Educación? Si no sirven “para dar clase”, ¿qué sentido tienen? ¿Qué es la pedagogía que venden? ¿Qué sentido tiene que te hablen de cosas que no puedes aplicar en el aula? ¿Qué sentido tiene todo ese entramado de Facultades, másteres y cursos de posgrado que imparten? ¿En qué va a mejorar eso el trabajo de un docente en un aula de infantil? ¿Y en un aula de cuarto de Primaria? Y, por ejemplo en mi caso, ¿qué me pueden enseñar acerca de cómo impartir Tecnología en mis aulas de la ESO si ellos reconocen que no me pueden enseñar nada acerca de cómo dar clase y mejorar el aprendizaje de mi alumnado?

Una cuestión que tampoco me gustaría que se quedara en el tintero es por qué para dar clase en Secundaria necesitamos un máster y para dar clase en una Facultad de Educación no. Es que si en las Facultades de Educación no se enseña a dar clase y la mayoría de los que dan clase en esas Facultades no han pisado un aula de etapas obligatorias, ¿qué garantía tenemos de que van a saber dar clase en la Universidad?

Y me despido con la pregunta que hago en el título de este post… ¿para qué sirven las Facultades de Educación? ¿Para qué sirven para el docente que da clase en etapas obligatorias? Una cuestión que, por sus implicaciones, es muy importante.

Lo más importante del blog es que os paséis por aquí, pero si queréis colaborar en su mantenimiento o haceros mecenas del mismo…

Publicaciones Similares

4 comentarios

  1. Se supone que las Facultades de Educación están dirigidas a Infantil y Primaria. Para Secundaria, es el Máster MAES, cuya nota de corte ha subido mucho. En el resto de las Facultades universitarias, por razones internas y externas, como bien sabrás, se prioriza con mucha diferencia la investigación porque es la que permite promocionarte y, al mismo tiempo, te permite dar menos clases (el verbo sin eufemismos es “quitarte” créditos), beneficios económicos aparte.

    1. Pues tenemos un problema porque, a pesar de que la investigación sea importantísima, también lo es la preparación de los futuros docentes de etapas obligatorias (o postobligatorias diferentes a la Universidad). Un saludo y gracias por comentar.

  2. A un estudiante de Medicina no se le enseña a pasar consulta, es cierto. El equivalente sería que a un docente no se le enseña a manejar Séneca, Ares o cualquier herramienta de gestión de la actividad docente.

    Un símil más certero creo que sería que un profesor universitario de Medicina sí ha visto, tratado, a un ser humano. En cambio los profesores universitarios de las Facultades de Educación en bastantes casos, por no decir muchos, el objeto de sus meditaciones, el alumnado, es un ente imaginario que sólo atisban en sus despachos donde pergeñan un paper tras otro. Su modelo es el de la venta indirecta: llegar al “cliente final” por mediación de otros.

    El ejemplo más claro es la necesidad de utilizar 4 subordinadas para definir “situación de aprendizaje” antes de llegar al primer punto. Yo defino a las SA como un no sé qué, un qué sé yo.

    1. La definición que planteas acerca de las SA es, para mí, muchísimo más acertada que la que están vendiendo. Y no olvidemos que hay tantas definiciones de SA como personajes te la intentan vender. 😉

Deja un comentario