No sé

¿Es positivo el uso de las TIC? No sé.

¿Podrías decirme si la metodología X es maravillosa o sólo un cuento chino? No sé.

¿Debemos potenciar el inglés frente a todo el resto de asignaturas? No sé. ¿Y las matemáticas? Te acabo de decir que no sé.

¿Crees que es bueno que los chavales lleven sus móviles para trabajar en el aula? No sé.

¿Consideras que es bueno mediatizar a algunos docentes? No sé.

Pero, ¿realmente sabes alguna cosa? No sé.

Resulta curioso que las preguntas anteriores deriven en demasiados casos en el típico “no sé”. Quizás sea una expresión que evita posicionarte abiertamente o, para muchos, supone ese “ni sí, ni no, sino todo lo contrario”. Respuestas sin sentido para cuestiones que demandan una respuesta en la que toca mojarse. Y mojarse, en algo como es la Educación, se hace imprescindible. El “no sé” no tiene cabida. La verdad es que escudarse en respuestas inocuas demostrando desconocimiento o falta de opinión es, simple y llanamente, un auténtico despropósito.

Fuente: http://www.elfactorhumanoburgos.com

Fuente: http://www.elfactorhumanoburgos.com

Hace ya unos cuantos años que escribo en este blog y son muchas las ocasiones en que me replanteo ciertas cuestiones a artículo publicado. No sé si lo que digo es, en muchas ocasiones verdad absoluta. Bueno, sinceramente, no creo tampoco que exista la verdad absoluta o la mentira perfecta porque, al final siempre acaban cogiendo o manipulando hechos objetivos para usarlos al antojo de uno. Eso sí, ¡opina! Porque opinar es sano. Saber o, quizás no saber y plantear posibilidades, abre una puerta imperfecta de aprendizaje. Quizás es que saber no debe ser el objetivo de una disertación y sí el creer. Bueno, quizás es que el creer o el plantearse que quizás sea algo blanco, negro, amarillo o rosa pálido, tenga su razón de ser. Por creer nadie muere. Bueno, por no creer tampoco. Eso sí, lo que uno debe saber es si va a optar por creer o no. Y esa creencia -o no creenca- ya hace que uno sepa a que atenerse. Y entonces sabe. Sabe y dice lo que piensa. Sabe y actúa. O, a lo mejor, no sabe y no cree pero eso también le permite responder a todas las cuestiones que se le puedan plantear.

 El no saber es sinónimo de parálisis intelectual. La frase más manida para no posicionarse. Eso que permite decir o inferir de uno que no puede contarse con él porque, ¿sirve de algo alguien que no quiere decir lo que piensa, intuye o plantea? Yo, por desgracia, no lo sé 🙂

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