¿No os da la sensación que los docentes nos estamos volviendo un poco gilipollas?

En mi caso lo tengo claro. Sí, me estoy volviendo un poco gilipollas al creer que lo que nos están vendiendo puede tener su utilidad en el aula. Me siento un gilipollas cuando veo que algo supuestamente interesante se convierte en moda pasajera. Me encaramo al trono de la gilipollez cuando, por desgracia, en ocasiones compro metodología inútil vendida desde las tarimas por parte de quien, desde su catalejo de bucanero, sólo ha conocido el aula por papeles que dicen cómo o qué debería ser.

Fuente: ShutterStock
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Ayer, sin ir más lejos, me entero de un nuevo producto destinado a que los pequeños de entre 3 y 6 años conozcan los principios básicos de la programación.

No lo entiendo. Bueno, no entiendo qué pinta aprender a programar antes de saber leer. Bueno, sinceramente, últimamente ya no entiendo prácticamente nada de la mal denominada innovación educativa y de su macromercado de productos y técnicas metodológicas para que, supuestamente, nuestros alumnos sepan hacer un cohete a los ocho y, cómo no, poder trasladarse a Marte al poco de haber cumplido los diez.

Pero no es sólo la programación. Es la mediatización de los deberes que, curiosamente, quieren ser sustituidos por algunos por eso que denominan Flipped Classroom. No, quitar los deberes para obligar a trabajar más en casa es totalmente contradictorio. Aún más contradictorio es pensar que todos los docentes son expertos en gestión multimedia y que son capaces de generar vídeos educativos. Por favor, que nuestras limitaciones en este aspecto son incuestionables. Que somos unos chapuzas multimedia. Que, por desgracia, somos usuarios más o menos hábiles con determinadas herramientas pero, de ahí a pretender jugar a ser docente, creador de contenidos multimedia de calidad e, incluso, paladín de estrategias educativas que venden bien y que, por desgracia, chocan con la personalización del aprendizaje (sí, el mismo vídeo para cien alumnos pretendiendo que aprendan todos de la misma manera es como un poco lo que se hacía antes en guay -bueno, en versión chapuzas-).

Yo ya no tengo claro cuál es el trabajo del docente. No me queda muy claro si ahora lo que debemos hacer es ponernos a escribir libros como posesos para hablar de lo bonito e ideal que es un contexto plagado de emociones y, emulando a Robin Williams en su club de poetas, ponernos a ficcionar una realidad incontestable o hacer algo con los chavales. Y hacer algo no es gamificar, ni plantearse ponerse unas gafas de realidad aumentada y, quizás, ni tan sólo plantear la felicidad como objetivo fundamental del asunto. Bueno, mejor que sean felices pero, por favor, algo de esfuerzo sí que se puede poner en la ecuación. Un poquito tampoco viene mal. Y más en una época de dispersión como la que estamos en la que nadie con un móvil es capaz de centrarse más de medio minuto en alguna tarea concreta. Que lo del Whatsapp, Twitter, Facebook e Instagram está muy bien pero convertir a esas redes como el núcleo del aprendizaje me da un poco de miedo.

Creo que últimamente me siento muy gilipollas cuando leo, escucho o escribo acerca de cuestiones educativas. Más aún cuando veo que todo es un mercado en el que, a la manera más tradicional de compra y venta, todos participamos en cierta manera. Y, ya el culmen gilipollístico, es cuando algunos se plantean poner a los fetos música clásica para que aumenten la inteligencia, les obligan a estudiar en una lengua que no es la suya para, al final, leer el poema de turno en un maravilloso iPad.

No, no es la tecnología ni la metodología. No es la uniformidad de criterios ni la mal llamada innovación educativa. Al final todo es una cuestión mucho más básica que consiste en responder a la pregunta… ¿realmente nos estamos volviendo gilipollas o, lo que pasa, es que debemos jugar con todos los juegos y de todas las maneras posibles para pasarnos el nivel de nuestro Mario Bros? Porque, si es lo segundo, tan sólo recordar que, con Mario Bros, sólo han conseguido buenos resultados en su vida aquellos que lo han ideado y sus mejores jugadores. Algo, por cierto, bastante alejado del discurso simplón que, por desgracia, llena nuestros oídos con música de sirenas que, una vez filtrado, se convierte en una canción de esas tan típicas de las tunas universitarias.

Seguro que son sólo sensaciones mías pero, ¿qué pensáis sobre el tema?

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[PIENSA] | SOBRE LA INTELIGENCIA COLECTIVA DEL PROFESORADO DE SECUNDARIAAngel Vazquez HernandezAnge ZamarínManuel Fco. Carro (@mfcarro)Néstor Recent comment authors

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Anonymous
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Anonymous

Quanta raó! Això ja fa temps que ho vinc dient. De fet no sóc gaire aficionada a les noves tecnologies, tot i que les faig servir i m’agraden, però em considero més analògica que digital (i no sóc tan vella, però sempre m’ha agradat molt llegir, des de petita- llibres de tota la vida, que perjudiquen menys la vista -). Tanta maquinària, obsolescència programada i virtualitat no és el més adient per educar A més ecara no han inventat cap aplicació que faci callar els alumnes de la ESO ni ensenyi als seus pares a educar-los millor!

Amadeo Artacho
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Pues que tienes mucha razón Jordi… igual no estaría mal escucharles más en lugar de querer que hagan tantas cosas.

Un saludo.

Patricia Sánchez
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Yo creo que no has entendido el concepto de flipped classroom porque sino verías que es justo lo contrario de lo que dices. La idea esencial de esta metodología, si dejamos atrás toda la hojarasca que rodea a las nuevas tecnologías, es el entregar a los alumnos el material de estudio para que lo trabajen en casa. Este material no tiene porque ser un vídeo, puede ser la lectura del tema en el libro de texto o unas fichas que les entreguemos. El objetivo es que ellos, cada uno a su ritmo, lean y trabajen con los contenidos del tema… Leer más »

Ángel Alsasua
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De acuerdo con tu planteamieno, Jordi Martí. Para mí lo verdaderamente importante son las estrategias que utilicemos para motivar y activar el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos. No tienen que ser exclusivamente tecnológicas; una hoja de papel, un cromo, unas tijeras…, son herramientas tan válidas como el uso de las TIC si hacen que nuestros alumnos se interesen más. Es evidente que vivimos una época tecnológica y como tal, hay que trabajarla con naturalidad, percibiendo si es válida o no.

Anonymous
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Anonymous

Gracias, Jordi. Como siempre, me haces pensar. Creo que no se trata de convertir las redes en núcleo de la educación, sino utilizarlas porque forman parte de nuestro mundo: ya no aprendemos como cuando estábamos en EGB ni en BUP. Ni nos relacionamos igual, ni siquiera leemos igual. Se trata, en mi opinión, de que los docentes conozcamos otras técnicas que nos permitan hacer el aprendizaje estimulante, no para convertirlas en nuevo paradigma sino para ser capaces de cambiar cuando las cosas empiecen a no funcionar o necesitemos un empujón, abrir nuevas perspectivas. Por ejemplo, ya que lo mencionas en… Leer más »

Alejandro Valverde
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Lo correcto es hacer lo que funciona con tu alumnado (en ese momento) y saber mezclar todo lo que mencionas en la proporción justa y siempre adaptado a lo que cada uno tenemos.
Por otro lado, ya me gustaría a mí ver a determinados gurús pedagógicos en las situaciones que se nos plantean diariamente y con los medios con los que contamos.
Me encanta leer tus artículos, más allá de estar a favor o en contra siempre me hacen pensar.
Un saludo

Víctor M. Sánchez
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Víctor M. Sánchez

Totalmente de acuerdo en que se nos va de las manos tanta innovación…
Además, como apuntas, muchas de las propuestas innovadoras son interesantes, pero pasan tan rápido de moda que no creo que nos dé tiempo a valorar su eficacia. ¿Estaremos cayendo en la inmediatez que últimamente está por todas partes?.
A veces creo que algunos alumnos van a clase pensando “a ver que chorrada nueva se le ocurre hoy al profe”, de tanto que cambiamos de metodología a ver si por casualidad damos con algo que funcione y cuánto más rápido mejor.
Gracias por invitarnos siempre a cuestionar lo que hacemos.
Saludos.

Jesús Arturo Orozco González
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Jesús Arturo Orozco González

No obstante la orden de implementar lo que se da por hecho que aprendemos en los cursos que se nos imparten,núnca se podrán dar los resultados que se esperan de lo impartido, somos muchos los asistentes, luego de donde…somos muchos los que tenemos una visión diferente a la propuesta, y los alumnos igual, unos habrán de aprender otros no, falso que la rigides de la metodología se pueda implementar tal y como, se requiere en ocasiones cambiarla de un día a otro, el grupo de alumnos es el mejor indicador para hacerlo…..saludos desde Torreón, Coahuila México.

beeplg
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beeplg

Muy buen post, más relevante que toda la programación de Telecinco en un mes. No sé si lo conoces pero Pascual Serrano en su libro `La información jibarizada´ ha tratado el tema que citas acerca del “agilipollamiento” causado por las nuevas tecnologías.

Laia
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Jo penso que totes aquestes innovacions educatives (que de vegades de noves tampoc tenen gaire) no són més que eines i opcions que tenim a l’abast per utilitzar si la situació i el context ho demanen. Com deia algú en el seu comentari, potser un dia és la flipped. En una altra ocasió et pot ser útil una xarxa social o, per què no, un vídeo en VHS dels 90. No crec que ens estiguem tornant gilipolles, crec que hem de ser molt conscients de que ens ho volen vendre tot i ja, per tal de “comprar” el que considerem… Leer más »

Livia
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Livia

Soy de las que se cuestiona las modas, pero me parece perfecto que les den programación, incluso en edades infantiles. ¿Por qué no incluir la programación y por qué sí las matemáticas? Imparto matemáticas en secundaria al perfil de alumnos que dirán muy convencidos, que las matemáticas no son para ellos. No se trata de impartir programación para aprender a programar… tampoco han aprendido matemáticas mis alumnos; Tengo alumnos de segundo y de tercero de secundaria que no saben multiplicar y/o dividir. Se trata de aprender programando: mejorar el razonamiento, disfrutar del aprendizaje, del descubrimiento, ir desarrollando el pensamiento abstracto…… Leer más »

Néstor
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Néstor

Las modas pasan.

Manuel Fco. Carro (@mfcarro)
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Quiero agradecerte que te tomes la molestia de expresar tantas ideas. En este caso coincido contigo en que nos estamos volviendo, cambio el predicativo, apáticos. Te agradezco enormemente que manifiestes públicamente algunas de mis reflexiones que coinciden con las tuyas y que ya no manifiesto en ningún sitio.
Planificar supone contextualizar y para eso debemos conocer el entorno educativo de actuación.
Un fuerte abrazo,
Manuel

Ange Zamarín
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Pienso que leerte últimamente me pone una nube negra sobre la cabeza… Pienso que tienes razón en bastante (lo nocivo del mercado educativo y las modas metodológicas, por ejemplo), pero también pienso que hablas desde una desesperanza y un pesimismo que no conduce a nada… ¿Te parece un disparate enseñar cimientos de programación a niños pequeños? Es que yo creo que no lo has pensado bien o estás confundiendo lo que es “programar”… La programación es puro pensamiento lógico… ¡¡Por supuesto que tiene sentido hacerlo incluso antes de saber leer!! Decir lo contrario es como decir que un niño no… Leer más »

Angel Vazquez Hernandez
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Un par de cosas:
1) A propósito de enseñar programación a los niños: http://ultimotic.blogspot.com.es/2016/01/la-ciencia-de-la-esgrima.html
y 2) A propósito de los deberes y la flipped classroom: http://ultimotic.blogspot.com.es/2015/02/la-ocde-no-me-va-decir-como-ensenar.html

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[…] Esta semana el autor de un blog se ha planteado el interesante tema de si no nos estaremos los docentes volviendo un poco gilipollas (ver artículo aquí) […]

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