Mi candidato para la Conselleria de Educación

Hace bien poco se han celebrado elecciones autonómicas en mi Comunidad. Ha ganado, como era previsible, el PP pero, lo que sí ha sido una sorpresa, es la posibilidad que otros partidos políticos conformen una mayoría que les permita acceder a dicho gobierno. Por tanto, ahora tocan reuniones a “alto nivel”. Reuniones en las que lo importante va a ser quién va a ser el nuevo President (o Presidenta) y, cómo no, qué carteras se van a repartir los partidos que lleguen a dicho acuerdo. Porque, no lo olvidemos, más allá de quién se quede con la Generalitat a mí lo que me importa -por lo que me afecta a nivel profesional- es la persona que van a poner a cargo de la Conselleria de Educación.

Fuente: http://commons.wikimedia.org/

Fuente: http://commons.wikimedia.org/

Tengo un candidato interesante. Un candidato de uno de esos partidos que, supuestamente, van a llegar a un pacto para poder gobernar y qué, podría llegar a ser un buen Conseller. No, no voy a decir el nombre porque, por lo visto, siempre que digo algo al final acaba sucediendo lo contrario. Por tanto, para no gafar el asunto, ya tengo la quiniela hecha. Una quiniela en la que espero no fallar (bueno, por suerte, tengo tres alternativas que también me servirían).

Una vez tengo al candidato también tengo claro qué es lo que espero de él. Primero… limpieza absoluta de la Conselleria. Sí, que todos los que no son funcionarios y que han sido elegidos “a dedo” por los anteriores se vayan a la calle y que se realice una selección de méritos para cubrir esas vacantes. Que se olvide del carnet que tengan en la boca o de la capacidad camaleónica de algunos para, en un proceso de libre concurrencia (sí, también deberían poder presentarse los que ya estaban -porque, a lo mejor, conviene quedarse con algunos por su competencia profesional-), poder seleccionar a los mejores profesionales para llevar las riendas de una Conselleria tan importante. No es malo seleccionar a profesionales que no piensen como uno, lo malo es seleccionar sólo a aquellos que lleven un carnet rojo, naranja o morado en sus bolsillos. Porque, incluso profesionales con carnet azul o, muchos otros sin ninguno, pueden ser unos fichajes que den un alto valor añadido al trabajo que debe realizarse.

Lo importante de un buen Conseller es rodearse de los mejores profesionales. Lo importante es alejarse del baboso, conocido o lameculos de turno para escoger, dentro de las posibilidades, a los mejores. Y en los mejores siempre se puede confiar porque, si uno es bueno va a decir a la cara lo que piensa. Una sinceridad que vale mucho más que el agachar la cabeza, el decir sí bwana y, como no, el apuñalamiento por detrás cuando se tercie.

Yo ya tengo el candidato. Ahora sólo falta que se ponga cuanto antes manos a la obra para, por fin, tener una Conselleria de Educación transparente y abierta a los docentes porque, tristemente, algunos estamos bastante cansados de tener que lidiar con la policía nacional cuando deciden, por miedo, cerrar a cal y canto la misma cuando nos toca reclamar. Algo, por desgracia, cada vez más habitual.

Por una nueva etapa, en la Educación valenciana. Una etapa que empieza por la Conselleria, el Conseller y los profesionales con los que se rodee. Entendiendo, como no, que la Conselleria debe de estar al servicio de los ciudadanos y no, siguiendo la tónica actual, de dar la sensación que sea totalmente al revés.

One Response

Deja un comentario