Sé que a algunos de los que os pasáis por aquí os cuesta entender algunas medidas educativas que, o bien están tomando las administraciones educativas, o bien están siendo promocionadas por determinados poderes fácticos (léase mediáticos o económicos que, para el caso es lo mismo). Por eso voy a intentar explicaros, de forma muy sencilla, alguna de las cosas que están sucediendo en educación porque, seguramente, lo vais a acabar entendiendo.

Voy a hacer un poco de historia. Voy a retrotraerme a la época de la República. Esa época de florecimiento intelectual (bueno, va a ser que no, pero tampoco importa demasiado) en la que surgieron como setas multitud de iniciativas educativas. Todas, claro está, hijas de su padre y de su madre. Inventos educativos por doquier, instituciones libres de enseñanza donde lo menos libre era la opinión, asambleas donde siempre acababa decidiendo el de siempre o debates en los que, en función del papá o la mamá de turno, se hablaba de buenos y malos. Todo siguiendo unos maravillosos manuales de uno que siempre era el mismo. O los mismos. Imprentas cuatro. Y dos de ellas, curiosamente, del mismo editor que suministraba esos libros.

Ya sabéis que después hubo una Guerra… y como todas las guerras un desastre absoluto. Ganó el bajito monohuevo. Lo digo porque hoy, al igual que el brazo incorrupto de frotaciones varias (no lo digo yo, lo dice la Historia en mayúsculas), ha salido a la palestra en una charla informal. Hablo de informalidad porque la formalidad es otra cosa. Me ahorro esos años de penurias. Más que nada porque, al final, a algunos les gusta más hablar del pasado o del futuro que del presente. Y yo cada vez soy más del ahora. Nada, defectos que tiene uno.

La Guerra propició un negocio con unos libros que alababan al Movimiento. También movió a algunas personas del Servicio Femenino a ser profesoras. Sí, funcionarias para más inri. Al igual que muchos curas salesianos a los que se les dio una plaza por dación divina. Es que lo divino siempre ha ungido muchas cosas en este país. El palio. Siempre ha sido cuestión de palio. Por cierto, los salesianos son los de Juan Bosco. Ahora espero no haberla cagado porque no me he dedicado a buscar en Google. Por cierto, permitidme un inciso, yo tuve una maravillosa profesora de Gimnasia de esas. Creo que ya no queda ninguna en activo. Los años pasan y, por ahora, el virus zombi aún no existe. Bueno, depende. Algunos ven a Elvis hasta en la sopa haciendo un Michael Jackson. Bueno, Michael Jackson lo veo más como cura de algún colegio de esos que ahora están en el candelero. Pero, como ya sabéis, soy mucho de fantasear.

Se crean centros educativos a tutiplén. Sí, además de los pantanos y los pisos de protección oficial. Que, por cierto, son la mayoría de Primo de Rivera y no del hermano de Paquirrín. Ya, un chiste. Lo pilláis, no. Es que no puedo hacer el gesto con la mano porque esto es solo mala literatura.

Va, ya tenemos algo que conozco: la EGB, el BUP, el COU y la FP para los que a los catorce «no servían para estudiar». No hemos de rasgarnos las vestiduras. Aunque parezca una medida muy inclusiva, enviar a alguien a FP, con un maravilloso dictamen en «tú a BUP/tú a FP», era discriminador. Pero bueno, es lo que hay. Se encubre la discriminación bajo el concepto de «qué demonios vas a ser en tu futuro». Y alguno conseguía romper techos de cristal. Se pasó de una generación que no sabía ni leer ni escribir en un porcentaje muy alto a una generación que sabía lo que leía. Bueno, lo que leía pero no lo que votaba. A ver, que en el 82 hubo tales piruetas, al igual que ahora con la Reforma Laboral de derechas que se aprueba haciendo el paripé en el Congreso, que el señor de la chaqueta de pana, ahora en yate y bien lustroso, cambio de opinión a media campaña para pedir el voto a favor de la OTAN. Sí, eso que ahora obliga a enviar militares a un sitio recóndito en el que, por lo visto, algunos se van a meter de hostias. Nada, que estaba hablando de educación y me he despistado.

Va, para dummies, ¿sabéis cómo se gestó la creación de nuevos centros públicos para asumir el baby boom? Pues no se gestó. Se establecieron los conciertos educativos con los curas. ¿Se eliminó la religión? No. Ha ido pasando desde asignatura imprescindible y evaluable a alternativa al parchís. O el parchís como alternativa a la religión. Va, para ser modernos, en lugar de quitar la religión de los centros educativos, metemos otras. ¿Lo pilláis? Ya os he dicho que el post de hoy era para profanos.

Otra más… como todavía había gente que pensaba demasiado, se inventaron una cosa unos señores y una señora, denominada LOGSE. Es que aquí en nuestro país se da muy bien cambiar de ley en función del que manda. Y tocaba desmontar todos los resquicios franquistas por parte de los hijos de esos franquistas. La casta siempre permanece. Tan solo se deja perilla o se pone peluquín. En lugar de arreglar lo que no funcionaba, mejor desmontarlo todo. Aquí somos muy de eso. Tan solo fijaros en determinadas plazas de vuestros municipios la cantidad de veces que las han levantado para hacer otra plaza en su lugar. Sí, a cual peor. Pero bueno, lo importante es hacer obras. Lo mismo en educación. Lo importante es gestar leyes. La mía, la tuya, la de la vecina del quinto y la de la vecina de la vecina del quinto. No sé ni cuántas llevamos pero sí que sé que, si tal como pide algún iluminado de esos que asesoran a alguna administración, se elimine el álgebra porque no sirve de nada, pues vete a saber. Ni matemáticas, ni lengua, ni inglés. Bueno, inglés sí. Philippo the VI’s of Spain. A lo mejor no se escribe así. Lo que sí que está claro es que el uve palito nos lo tenemos que cargar porque no es competencial.

Nos inventamos siglas para denominar de forma guay, por ejemplo a los deberes. ¿Hacer deberes? No, hago flipped learning. A qué mola mazo. No es lo mismo. No es lo mismo ser competente en algo que aprender por competencias. Las competencias son muy del siglo XXI. Al igual que para ahorrar especialistas en inclusión educativa, mejor untar a amiguetes para que den cursos de un acróstico que se han inventado últimamente: DUA. Me suenta tanto al estudio de los circulitos esos que se unían según fuera una aplicación biyectiva o no. Creo que los que tenéis una edad sabréis a qué me refiero.

Si lo moderno hoy es tomarse la bebida de viejos que es el gintonic, imaginaos qué nos están colando en educación como novedades. Sí, el ABP, el pensamiento computacional que antaño llamábamos de otra manera (mi memoria no es la que era) o los ámbitos. Las carcajadas que se estarán metiendo algunos maestros en su jubilación al ver que lo que lucharon tanto por conseguir (los especialistas en sexto, séptimo y octavo de EGB) se lo ha cargado de un plumazo la LOMLOE haciendo la previa en la Comunidad Valenciana. Es que es el despiporre. Sí, repito. Creo que os lo estoy explicando bastante resumidito y dando muy masticado para que lo entendáis. Por si no lo hacéis, los ámbitos implican que el profesor de Murcia de Geografía e Historia va a dar a vuestros hijos Ciencias Sociales, Lengua Castellana y Euskera. Pongo Euskera por ser lo más clamoroso. Vale de Murcia o de Villaconejos de Abajo. No siempre toca que pringuen los murcianos. Además tienen gente muy maja que conozco que son de ahí.

Ya si queréis os hablo de las herramientas TIC obsoletas antes de ver la luz. De la cantidad de personas con gafas «Oculus» que pululaban por Twitter. Ostras, si hasta existía Tuenti e Internet en el Aula como sitios para el intercambio docente. Es que el compañerismo y los proyectos chorra que, por hacerse por la red parecían innovadores, ya se han vuelto bastante mostosos. Ahora todan otras cosas para hacer lo mismo. Sin recursos, con alumnado que necesita lo que no se les va a dar, con algunos que trincan por encima de sus posibilidades, con muchos libros sobre educación que deseducan, con gurús educativos que tienen un MBA de economía bajo el brazo o, simplemente, con decir que, salvo que se demuestre lo contrario, los docentes son los culpables de todos los males educativos. Bueno, los docentes y el alumnado que quiere aprender. Y las familias que quieren que ese alumnado aprenda en condiciones. Pero bueno, NI educación NI ganas de que haya. El voto es lo que mola. Más todavía si uno no sabe a quién votar porque, vamos a ser sinceros, el votar se va a acabar. O quizás ya se ha acabado. Quién sabe.

No me hagáis mucho caso. Hoy estoy bastante dummie. Es que después de que mi alumnado me diga que les han dicho que las ondas wifi provocan esterilidad he huido a mi búnker particular. Bueno, me he pasado un rato por Twitter para reírme con amiguetes. Incluso he osado reírme de un vasco, mencionando de paso Andorra. Un win win en toda regla.

Espero que vuestro lunes bien. El mío, sinceramente, muy satisfactorio.