Los primeros en ir al cole

cole_ninLos alumnos valencianos serán los primeros que acudirán al cole el curso que viene. La Conselleria ha decidido que los escolares de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato (que creía que estaba dentro de Secundaria como postobligatorio pero, por lo que se ve, para algunos no es así) empiecen el 3 de septiembre y se conviertan en los alumnos que más días lectivos estén estabulados en las aulas. Algo que va a permitir una mejora educativa importante. Cuatro días más lectivos van a significar una gran diferencia entre los resultados del curso anterior y los que van a obtener el curso que viene. Permítanme que me ría.

Hay temas que no he entendido nunca a qué obedecen. Considerar el aumento lectivo como mejora educativa cuando no hay ningún estudio que lo relacione (los informes de la OCDE dicen precisamente lo contrario) sigue siendo algo demasiado difícil de justificar. Eso sí, comprado por los padres (sólo hace falta ver los comentarios en los medios de comunicación que publican la noticia) con alegría. Cuánto más tiempo estén en las aulas, mejor para ellos. Es que, no lo olvidemos, hay muchos padres que sí que creen en la relación entre horas lectivas recibidas y resultados. También hay muchos otros a los que resulta muy cómodo, por dificultades laborales o personales, tener a sus hijos controlados mientras ellos hacen su vida habitual. Conciliar a golpe de tratar los centros educativos como guarderías. Conciliar bajo la premisa de que sus hijos pasen el mayor tiempo posible en el aula. Los resultados, por cierto, lo de menos. Y si salen mal, la culpa al docente.

Creo que se debería abrir un debate serio sobre las jornadas escolares. Sobre qué y cómo organizamos un calendario escolar demasiado dirigido por cuestiones que poco tienen que ver con la calidad educativa o la asimilación de aprendizajes. Calendario muy marcado por festividades religiosas que impiden racionalizar un horario en condiciones (las Navidades y Pascuas lastran cualquier racionalización de períodos de descanso). Lo siento mucho, la tradición no cabe en un sistema educativo que necesita regular sus períodos vacacionales pensando en los alumnos y no en imposiciones externas del calendario.

Racionalizar horarios tampoco implica aumentar períodos lectivos, ni número de horas por materia. Llevamos años viendo que a más horas lectivas no hay mejores resultados e insistimos en el tema. Qué triste tropezar cientos de veces con la misma piedra. Qué triste no querer ver la realidad educativa y las relaciones que no funcionan. A propósito… ¿a más de treinta grados en el aula alguien se plantea que se pueda rendir? No lo veo. Sinceramente, no lo veo.

Seguimos jugando con el calendario y con el tipo de jornada (continua o partida) para intentar satisfacer a las familias. Todo el mundo intenta meter su baza en la gestión del calendario -también los docentes-. Al final el único que no tiene ni voz ni voto es el alumno. Alumno sometido a los vaivenes de decisiones administrativas que de poco le sirven. Alumno que, por más horas que pase haciendo algo si no se hace bien, va a seguir teniendo un aprendizaje más que cuestionable. Eso sí, estabulado hasta el infinito en su cárcel de cristal. Controlado. Con padres satisfechos de dicho control.

Lo del calendario escolar es otro bombín encendido después del gintonic de turno. Sobran bombines y faltan análisis serios porque, no lo olvidemos, nos estamos jugando el futuro.

5 Responses

Deja un comentario