Los alumnos “excelentes”

Estos días se están dando los premios, en determinadas Comunidades Autónomas y centros educativos, a los alumnos con un mejor expediente. Además, también nos hemos podido solazar con alumnos que han sido perfectos y, otros que han rozado la perfección en sus exámenes del Selectivo (ya, me ahorro lo de EVAU, porque así nos entendemos todos mejor). Y ello me lleva a pensar en lo mal que estamos taxonomizando a nuestro alumnado. Dejadme reflexionar un poco sobre ello.

Fuente: Gabriel Sanz

Que uno tenga notas fantásticas en su expediente o en las pruebas de acceso a la Universidad me parece una buena noticia. Felicitaciones para todos ellos porque se lo han currado -y mucho- pero, ¿qué pasa con aquellos alumnos que se han conseguido sacar, teniendo problemas socioeconómicos serios o algún tipo de disminución, un título de ESO, Bachillerato o FP? ¿Qué pasa con los que llegaron en patera y que este curso han conseguido hacer el Selectivo y sacárselo con un cinco raspado? ¿Son peores alumnos que los que, sin tener problemas, han sacado el doble de calificación? ¿Es lógico olvidarlos en los reconocimientos que hacen las administraciones y/o los centros educativos? ¿Hasta qué punto no vale más un cinco obtenido en determinadas circunstancias que un ocho obtenido en otras?

Creo que para favorecer la equidad deberíamos dejar de dar premios por expedientes en bruto y empezar a dárselo a quienes, contra viento y marea, han conseguido ir pasando de curso hasta llegar a un determinado objetivo. No es lo mismo disponer de recursos en casa, apoyo de clases de repaso, viajes al extranjero para aprender inglés, que tener, con suerte, algo que llevarse a la boca a diario. No es lo mismo. No se puede valorar de la misma manera la calificación de uno y de otro. No se les debe evaluar de la misma manera. Claro que debe exigírseles lo mismo pero, sinceramente, es injusto que, por falta de ese apoyo económico, no puedan estudiar en la Universidad. ¿Será mejor médico uno que ha sacado un 13,40 que uno que ha sacado un 7,00 pero viene de una familia con una situación muy complicada? Pues la consideración del esfuerzo que ha tenido que hacer el segundo creo que, en algunos casos, duplica su calificación. Imaginaos a esos alumnos que hubieran tenido la suerte de nacer en familias con recursos y sin problemas de ningún tipo. No es lo mismo estudiar en una habitación propia, que compartir habitación con tres hermanos. No es lo mismo tener que ir a ayudar a tu padre en el mercado de los sábados, que poder disponer de ese tiempo para ir a repaso o hacer actividades deportivas. No es lo mismo. Las dificultades no son las mismas.

Los premios a la excelencia educativa, sin tener en cuenta de dónde se viene y a dónde se llega, son un error. La taxonomización en bruto de los alumnos solo por sus calificaciones, también. No se ha de despreciar a quienes sacan excelentes calificaciones, pero sí que deberíamos tener en cuenta la trayectoria y la disponibilidad de recursos. Es por ello que quizás sería bueno de dotar de una puntuación extra a determinados alumnos que, por motivos socioeconómicos, no van a poder nunca acceder a determinadas carreras o estudios postobligatorios. No podemos/debemos permitir que alguien que se esfuerza tantísimo como hacen algunos, a pesar de todas las circunstancias que les ha tocado vivir, se quede fuera porque no tiene tanta ayuda ni puede disponer de tanto tiempo. No es lo mismo sacarse unos estudios dedicándose solo a ello que teniendo que trabajar para ayudar a tu familia. No es lo mismo, por mucho que algunos no quieran verlo.

Los alumnos excelentes son aquellos que sacan mejores notas, pero también aquellos que han conseguido, a pesar de todas las dificultadas, seguir avanzando en su aprendizaje y llegando a determinados objetivos. Por eso yo desde aquí quiero dar un premio virtual a esos alumnos. Unos alumnos que se merecerían que la administración les ayudara para que, con la discriminación positiva que sería de justicia darles, pudieran seguir estudiando. Ellos han sabido luchar contra las circunstancias y eso cuenta mucho más que una matrícula de honor de segundo de Bachillerato o un expediente impecable. Muchísimo más.

No sé en qué país dan un extra de puntos a determinados alumnos para que accedan a las Universidades en igualdad de condiciones porque, a día de hoy, algunos alumnos por circunstancias de la vida, no pueden acceder en esa igualdad de condiciones a los mismos. Y eso es muy injusto.

Deja un comentario