La enseñanza privada (concertada o no) es maravillosa

No, los defensores de una educación pública para todos de calidad, debemos rendirnos a las evidencias. Evidencias que demuestran que, el mejor sistema educativo, es el gestionado por intereses privados y que, los centros donde eligen a su personal, están a años luz de resultados de aquellos que tienen un modelo de selección de personal meritocrático, transparente y objetivo. Es momento de ver la realidad y aceptar, sin rechistar, los datos que nos ofrece la propia administración educativa acerca del porcentaje de alumnado de Educación Secundaria Obligatoria que promociona curso por tipo de promoción, sexo, comunidad autónoma, curso y titularidad/financiación del centro. Os he enlazado el específico de la Comunidad Valenciana pero los datos son similares en otras Comunidades: un éxito sin paliativos de los centros privados que se financian exclusivamente con dinero privado, unos muy buenos resultados de la concertada (gestionada privadamente pero subvencionada con dinero público) y, por qué no decirlo, unos malísimos resultados de los centros públicos. Bueno, más bien del alumnado que cursa sus enseñanzas en esa tipología de centros.

Fuente: http://noticias.universia.es

Vamos a empezar con los datos y después vendrán los motivos por los cuales se da ese sesgo de más de diez puntos porcentuales entre los diferentes tipos de centros que existen en nuestro país. Sí, hay tres motivos pero prefiero, en primer lugar hablar de datos y después hacer esa exposición de las posibles causas.

En primero de ESO nos encontramos un porcentaje de alumnos que promocionan del 84,9% que, si lo desglosamos según titularidad/financiación del centro donde ese alumnado cursa sus estudios, nos arroja que promocionan a segundo de ESO el 81,4% del alumnado de los públicos, el 91,8% de la concertada y, el 98% de la que es, tanto de titularidad como de financiación privada. Algo que nos dice que, con datos en bruto que nos ofrece la administración, que a menor financiación pública se reduce el fracaso escolar (bueno, más bien académico) a su mínima expresión.

En segundo de ESO ya empiezan a reducirse -al aumentar el nivel de exigencia- el porcentaje de alumnado que promociona siendo, en este caso, un 77% en los centros públicos, un 90,3% en la concertada y un 95,8% en la que es totalmente privada sin subvención estatal.

En tercero de ESO los datos son muy parecidos a los del curso anterior: 79,3% de alumnado que promociona en la pública, 89,6% en la concertada y, como siempre, los buenos resultados de la que es exclusivamente privada con el 95,8% de alumnos que pasan de curso. Por lo visto y más allá del futuro análisis global de promoción/tipología-financiación de centro, entre segundo y tercero de ESO parece que no se da ese brusco aumento de suspensos del que tanto se habla. Sí, da la sensación que el porcentaje de promoción se repita en cada uno de los cursos. Eso sí, consideremos también que en tercero de ESO normalmente en la mayoría de Comunidades ya se han implantado vías alternativas para que los alumnos promocionen (PMAR, FP Básica, etc.).

Finalmente, en cuarto de ESO los datos siguen arrojando que sólo un 78,5% de los alumnos que empiezan curso en un centro público promocionan (o sea, se sacan en este caso el graduado), un 85,9% en la concertada y, la práctica totalidad -un 98,3%- lo hacen en los centros exclusivos de gestión privada sin subvencionar.

Datos anteriores que nos llevan a tres posibilidades para explicar esa diferencia de datos en función de si son centros públicos o privados (sea con conciertos o, simplemente, con el pago total de las familias por el servicio ofrecido a sus hijos).

a) Los centros de gestión privada son más eficientes, su proceso de selección de personal hace que entren los mejores docentes y, por qué no decirlo, al tener menos condiciones laborales los mismos mejoran su práctica diaria. También puede ser debido a que la mayoría de centros privados pertenecen a organizaciones religiosas (en caso de la concertada) y empresas con necesidad de ganar dinero y por eso implementan las mejores prácticas en sus centros, atienden mejor a los alumnos y, con lo anterior, consiguen esos fantásticos resultados. No olvidemos que, a menos financiación por parte del Estado, mejores resultados.

b) Los centros concertados y los privados sin financiación pública seleccionan al alumnado mediante cuotas o pagos mensuales altos con lo que, en principio, determinados alumnos de familias desestructuradas o con problemas socioeconómicos graves no acceden a los mismos. Un filtro de entrada, que vistos los resultados, se demostraría eficaz. A mayor necesidad de desembolso económico de las familias -ergo, filtro a clases bajas o medias- supuestamente se conseguirían mejores resultados.

c) Directamente, los centros de titularidad privada aprueban a todo el mundo con el fin de seguir cobrando cuotas, mantener módulos de concierto aumentando líneas o, simplemente, poder aumentar el balance de resultados. Otra opción que podría explicar, de forma igual de válida que las anteriores, esta diferencia porcentual que, en algunos casos arroja porcentajes difícilmente explicables para nadie que conozca de primera mano las aulas.

La verdad es que si uno toma los datos en bruto es lógico que abogue por la desaparición de la escuela pública. El problema es que si el supuesto correcto es el b) o el c) para que salgan los datos anteriores, lo anterior generaría un gravísimo problema al sistema educativo en su conjunto y, de rebote, a toda la sociedad futura.

Yo os dejo que penséis, os alejéis de predeterminismos ideológicos previos que hacen que tendáis a aceptar los datos en bruto y que, hagáis un desglose crítico de los datos anteriores. Lo único que puedo deciros es que, por mucho que los datos arrojen ciertas cosas, los milagros no existen y esas diferencias porcentuales son demasiado curiosas.

A mí también me gustan los datos en bruto pero... también proceder a un análisis de las causas que pueden motivarlos, antes de comprar determinados discursos :)

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