La doble moral

Fuente: http://www.shutterstock.com

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Hoy es un día de esos grises típicos de otoño, como el cielo de esta mañana, como el frío que quiere llegar pero se resiste a quedarse. Hoy es uno de esos días que el  color grisáceo del cielo se mezcla con los nubarrones que asolan mis pensamientos. En definitiva,  hoy es uno de esos días que maldigo haber oído o leído frases como:

  • Sal de la zona de confort … ¡lánzate!
  • ¡Arriesga …!
  • ¡Innova!
  • ¡Crea …!
  • Utiliza las TIC como herramienta principal no como algo puntual…
  • Los libros de texto no son la biblia …
  • Si no entras en la web 2.o estás fuera …
  • Busca en las redes sociales, comparte, conoce nuevos docentes…

Pero por encima de estas sentencias, sobre todas ellas,  hoy es un día de esos grises, en los que lamento haber decidido abrir la ventana a Twitter, a los cursos de formación online, a las lecturas de libros educativos, a conocer docentes… Lo lamento porque me ha  permitido, día a día, descubrir nuevas formas, nuevas metodologías, nuevas herramientas,…, en definitiva, aprender. ¿Y que conlleva todo ello? Pues evidentemente salir fuera de la zona de confort o vivir en la DOBLE MORAL.  ¿Era yo feliz hace unos años cuando desconocía todo este mundo, cuando la única realidad existente era la que había vivido como alumno o como compañero de otros docentes cercanos?

Vivir en la doble moral significa que vives en la incertidumbre. La sensación  de no sentirte bien hagas lo que hagas. Si haces actividades nuevas, te sientes mal porque eres el bicho raro de la escuela, estás expuesto a alabanzas pero mucho más a críticas y a  incomprensiones. Los alumnos se sienten incómodos porque no dominan la situación , te equivocas y pierdes el rol de persona que lo sabe todo. A menudo pierdes más los nervios porque ves que lo que habías pensado no acaba de funcionar, dedicas muchas horas a preparar actividades que luego puede ser que resulten un fiasco, no acabas nunca el libro de texto, haces menos contenidos y, te alejas de la meta que supone acabar el currículum…

Pero si no haces nada, si sigues siguiendo el libro y dando clases magistrales, te sigues sintiendo mal porque estás convencido de que el mundo fuera de la ventana de la zona de confort es más coherente con el mundo que vivimos, es más significativo para los alumnos, es más útil para su aprendizaje, más motivador, en definitiva mucho más real y acorde con sus necesidades, sus futuras competencias o prioridades.

Pero, hoy  no deja de ser uno de esos días grises. Confiemos que mañana salga el sol y pueda de nuevo abrir la ventana y dejar entrar el aire fresco del otoño.

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