La concertada sin bulos

Sé que a algunos defensores a ultranza de la concertada les volverá a escocer este artículo. Seguramente, al igual que el otro que escribí hace un par de días (enlace), en el que digo que los docentes de la concertada “ganan/pueden ahorrar más” que un docente de la pública, más de uno acaba acudiendo al insulto gratuito, haciendo demagogia barata como “que si tan buena es la concertada porque no echo el currículum ahí” o, el típico “es que no tienes ni idea de la concertada”. Contra lo primero y segundo no puedo luchar. Es imposible luchar contra la demagogia, creencias ideológicas, ataques personales o comentarios sin sentido. Eso sí, puedo intentar aportar datos que, a diferencia de los que me atacan, proceden de fuentes oficiales y son, salvo que uno sea muy estrecho de mente o incapaz de argumentar, la realidad de lo que sucede en los centros concertados y el régimen laboral de sus docentes.

Fuente: Desconocida

Añado que será muy difícil que algunos quieran entenderlo y, seguramente encontrarán mil y un unicornios multicolores para intentar debatir contra la evidencia pero, al final, ya sabemos que uno se cree lo que quiere creer por muchos datos que le demuestren que es falso. Lo vemos últimamente con el coronavirus y la desinformación acerca del mismo, con las conversaciones que surgen alarmistas del tema o, yendo más lejos, las teorías de la conspiración varias acerca de su creación. Lamentablemente, en toda sociedad hay personas con las que no se puede debatir. Pero aún así, algunos intentamos dar todas las pruebas posibles de ciertas cosas.

Así pues vamos a desmontar los bulos interesados de la concertada y de sus docentes.

1) Los docentes de la concertada a los tres años pasan a ser fijos en la empresa que gestiona el concierto. Un trabajador pasa a ser fijo “Si en un plazo de 30 meses el trabajador hubiera estado contratado durante más de 24 meses en la misma empresa con dos o más contratos temporales, este se convierte en trabajador fijo. También cuenta el haber trabajado para el mismo grupo de empresas” (Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores).

El trabajador interino de la pública puede llegar a encadenar contratos a lo largo de décadas y no pasa a ser fijo en la administración. Así pues, ¿quién tiene mejores condiciones laborales?

2) Los salarios y situación laboral (horarios, permisos, etc.) de los docentes de la concertada pueden consultarse en el VI Convenio de la Enseñanza Concertada, pendiente de ampliación o paso al VII Convenio ya que, el 31 de diciembre de 2019 vencía el mismo y se está prorrogando su afección.

Dentro de ese documento-marco de obligado cumplimiento existe lo siguiente:

“El tiempo de trabajo dedicado a actividades lectivas, como máximo, será de 25 horas semanales, que se distribuirán de lunes a viernes. “. Se excluye de lo anterior el convenio para docentes de Educación Infantil, que tendrán una jornada laboral de 32 horas semanales (en este caso se incluyen lectivas y no lectivas).

La jornada laboral de las maestras y maestros de Infantil que trabajen en la educación pública será de, tal y como podéis ver en el enlace, 25 horas lectivas y 30 de permanencia. Por tanto, la diferencia respecto a las/los profesionales de la concertada será de 2 horas. En el caso de las maestras y maestros que trabajen en Primaria, con 25 horas lectivas y 30 de permanencia, será iguales que las de las/los profesionales de la concertada.

“Los docentes de la concertada pueden realizar horas extraordinarias”. La realización de las mismas depende de la aceptación del docente, no de la decisión del empresario y deben estar realizadas según legislación vigente.

Los docentes de la pública no pueden realizar horas extraordinarias ni recibir pago por ello.

“Los permisos retribuidos serán los de matrimonio, nacimiento/fallecimiento hijo o familiar hasta segundo grado de afinidad, de dos a cinco días para intervenciones quirúrgicas sin baja posterior, traslado domicilio, boda, etc.”.

Los permisos de los docentes de la pública son similares a los de la concertada (enlace).

“Cuando la empresa organice cursos de perfeccionamiento y el trabajador los realice voluntariamente, los gastos de matrícula, desplazamientos y residencia correrán a cargo de aquélla”.

Los cursos de formación que organiza la administración que los docentes de la pública realicen voluntariamente, deben pagarlos del bolsillo (desplazamientos y alojamiento).

“El abono de los salarios en la nómina del personal docente en pago delegado corresponde a la Administración Educativa competente. En ningún caso las empresas titulares de los centros educativos asumirán el abono de estas cantidades correspondientes a este personal, no
estando obligadas a ello”.

Los salarios se pagan desde el mismo sitio. Existe, desde el año 2014 (puede consultarse en el documento que he puesto al principio de este punto) el pago delegado establecido como fórmula global para el pago de nóminas de los docentes de la concertada.

“Los trabajadores que cumplan 25 años de antigüedad en la empresa, tendrán derecho a una única paga cuyo importe será equivalente al de una mensualidad extraordinaria por cada quinquenio cumplido”.

A los 25 años se les paga, calculando a mensualidad actual de la concertada para un docente de Secundaria, según tablas salariales del 2019 (fuente), un total de 10.500 euros. Una cantidad que no perciben los docentes de la pública y que sirve para paliar los sexenios que dejan de cobrar. En este caso, tendrían un par de sexenios que, para un docente de la pública en esos años, sería un complemento de 13.300 euros.

“Las horas trabajadas en el período comprendido entre las 22 horas y las 6 horas, u otros horarios que deban pactarse por circunstancias especiales, tendrán la consideración de trabajo nocturno, y se incrementarán a efectos de retribución en un 25% sobre el salario”.

Los docentes de la pública no tenemos plus de nocturnidad, ni posibilidad de cogernos días por haber trabajado en fin de semana.

3) La selección de trabajadores de la concertada se rige por entrevista personal por parte del administrador/propietario de la empresa o, en el caso del modelo cooperativista, por aportación económica del nuevo docente a la cooperativa (comprando su plaza).

En la pública para entrar en listas de interinos y empezar a trabajar, debe darse la casuística que, con tu puntuación, haya salido una vacante. En el caso de oposiciones, pasar por un proceso selectivo meritocrático y transparente, en el que, en ningún momento tiene valor más allá de lo que puedas demostrar en el mismo (da igual que seas rubio, moreno, bajo, alto, católico, ateo, homosexual, heterosexual, lleves un lazo amarillo, lleves un pin de VOX, etc.).

4) La concertada segrega globalmente y la pública no.

Según los datos del Ministerio de Educación (fuente), existe segregación en los centros concertados.

5) La concertada no es deficitaria.

Si la concertada fuera deficitaria, al igual que cualquier otra empresa privada, cerraría.

¿Cuántos centros concertados han cerrado en los últimos tiempos? ¿Cuántos centros concertados han renovado sus instalaciones por valor de cientos de miles, e incluso millones, de euros? Pues de estos últimos hay unos cuantos. En el primer grupo solo me he encontrado, en Cataluña, a un centro concertado que el curso que viene pasará a titularidad pública.

Por favor, dejémonos de bulos y hablemos de datos contrastables y veraces acerca de la concertada. No me valen excepciones de centros concertados que no cobran cuotas o tienen un porcentaje muy alto de inmigrantes. Hay centros concertados que cobran hasta 800 euros de cuota mensual y la media, en la ciudad de Valencia (revisando webs y haciendo algunas pesquisas entre ocho centros educativos) es de unos 150 euros mensuales, añadiendo a lo anterior las extraescolares y gastos varios -más caros que en la pública-.

En este post, y por primera vez en el blog, voy a cerrar los comentarios porque, sinceramente, no me apetecen los insultos fáciles, la demagogia barata ni el tono chulesco de algunos. Tampoco que me digan “el yo conozco”, “el yo sé”, “el yo intuyo”, “el tú no sabes nada y yo sí”, o cualquier variante de las expresiones anteriores. Me quiero mucho y si, al finalizar el post, aún hay quién no se cree lo que cuento en él, ya no puedo hacer más. Menos aún en los comentarios. Además, no voy a tolerar una tanda de insultos como los de ayer.

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