Gomendio, Wert y el porno educativo

No es que me pongan cachondo ni Gomendio ni Wert. No son mi tipo. No reúnen los cánones de belleza -y no me refiero al tema físico- para que me dé un subidón de la entrepierna cada vez que les veo en la tele o sueltan alguna de sus mamarrachadas estridentes. Bueno, en el caso de Gomendio, algunas no tan estridentes pero, mamarrachadas al fin y al cabo. No hay feeling. No hay aumento de erotismo. Un erotismo que se mascaba en el Ministerio. Que un Ministro ponga a su amante de Secretaria tiene su qué. Bueno, según rumores, que un presidente nombre a determinado Ministro por presiones de una que, al poco tiempo decide irle a besuquear el cuello u otras partes menos visibles, tiene mucho de pornografía permitida.

Fuente: http://www.vanitatis.elconfidencial.com

Fuente: http://www.vanitatis.elconfidencial.com

Si los sillones del Ministerio hablaran… Cómo puede un mancebo de la talla intelectual de Wert resistirse a las artes de su secretaria. Nada, mucho fluorescente ultravioleta (luminol según CSI) falto de lugares donde no haya manchas conflictivas. Ni el vestido de la Lewinsky. Bueno, quizás todo más cuadriculado. Que antes de ponerse a ello tocaba pasar un par de pruebas tipo test. Y todos sabemos que si quién gestiona las pruebas estandarizadas en España es un conjunto de paletos (adjetivo vertido con todo el cariño del mundo) que, difícilmente van a ser capaces de realizar operaciones matemáticas básicas, puede ser que tengan más oportunidades de manualidades que de consumación.

El Ministerio ha sido, a lo largo de unos años, un estudio porno. Con asesores de la talla de Nacho Vidal y con todos los tópicos habidos y por haber en una película de esas de corrida permanente. No olvidemos las corridas intelectuales. Que según los estudios, dos de cada cuatro neuronas fallecen al cometer un sacrilegio intelectual. Y ahí hay muchas que permanecen aún en aislamiento. Cautivas y desarmadas esperan su pronta liberación.

Ahora trasladamos el porno a la OCDE. Sí, en nuestro país tenemos la capacidad de exportar de todo. Incluso tenemos fábrica de penes avalada por el más grande Superviviente, fabricado en empresas chinas ilegales y, como no, con certificado de autenticidad del mercadillo de pueblo de turno. Que en negocietes no nos gana nadie. Bueno, ni en negocietes ni en cacerías. Bueno, tampoco en bolsos de Louis Vuitton. Y no sigo porque me estoy alejando del asunto puramente erótico. Estaba con el traslado del plató pornográfico a la OCDE. Sí, esa organización económica de intereses altruistas en la mejora educativa. Esa que se dedica a cobrar de los Estados para que le pasen sus pruebas. Esa que hace ir a todos los docentes de culo por tener, sus alumnos, que pasar por el aro de unas pruebas que no disponen de base legal.

¿Por qué digo que el nuevo plató está en la OCDE? Pues porque Gomendio se largó hace poco y, según rumores, dentro de nada va Wert para allí. Algo lógico porque, en nuestra sabiduría popular, ya sabemos que dos tetas tiran más que dos carretas 🙂

Por cierto, me importa un pijo la vida sexual de Wert y de Gomendio. Lo que sí me importa es la cantidad de despropósitos que llevan perpetrando contra nuestras futuras generaciones en los años que han disfrutado de sus cargos políticos.

6 Responses

Deja un comentario