Flipped Classroom no son deberes

He visto la luz. Finalmente puedo confirmaros, a la vista del siguiente gráfico, que aparece en el blog donde los especialistas en el modelo de clase invertida publican sus experiencias y pontifican acerca de esa metodología, que Flipped Classroom no son deberes.

Fuente: https://www.theflippedclassroom.es

Ya era hora de tener pruebas de lo anterior. Pruebas que desmontan a todos aquellos incrédulos que creen que, esto de publicar vídeos cutres en la red, dar ponencias presenciales usando la peor clase magistral para defender esa metodología o, simplemente, tener una entidad que certifica bajo un módico precio tu competencia como flipped, es tan solo una mezlca de negocio y despropósito pedagógico. No lo es y espero que, a partir de ahora, nadie pueda seguir diciendo lo anterior.

No habría tantos docentes defendiendo mediáticamente ese modelo si no fuera eficaz. Tampoco no habría tantas empresas interesadas en él si no fuera porque, con esa metodología, se sabe que los alumnos van a estar a años luz de otros sometidos a la tiranía de profesaurios. Es que lo audiovisual, en vídeos para casa, donde se puede explicar la Guerra Civil en tres minutos, tiene mucho más de enjundia que cualquier otro sistema. Y ya si entramos en el número de visitas de los vídeos, seguro que YouTube tima en los resultados. YouTube, como ya sabemos, está gobernado por todos aquellos que creen que la letra con sangre entra. Si no, no puede explicarse algunos vídeos de docentes muy flippantes solo hayan recibido media docena de visitas en unas cuantas semanas. Seguro que hurtan visitantes. No puede ser otra cosa.

Uno no puede empeñarse en seguir pensando que, Flipped Classroom, es solo el mismo mal modelo que las enseñanzas de idiomas de Planeta Agostini. No tiene nada que ver. No tendría tantísimos cursos de formación presenciales si no fuera algo fantástico. No habría tantos miles de docentes acudiendo a los mismos si fuera un fraude. No habría siempre más matriculados que plazas ofertadas. Seamos sinceros, lo que los docentes piden es una formación metodológica de calidad. Y ahí existe para ellos este modelo. No verlo es, o bien de personas con muy mala fe o, simplemente, de limítrofes intelectuales. Es, como deberíamos saber a la vista de esos informes independientes que no existen, la metodología que va a llevar a nuestros alumnos al siglo XXII. Nada que ver con otras cosas.

Os prometo que, a partir de ahora, con las pruebas incorporadas en este post, voy a saltar a degüello contra aquellos que sigan diciendo que Flipped Classroom son deberes. Lo que les pasa es que son unos envidiosos, no quieren innovar o, simplemente, no tienen luces para ver las bondades de dicha metodología. No puede ser por otro motivo.

Por cierto, no he puesto el enlace al blog bíblico del modelo. Bueno, sí, en la leyenda de la imagen que ilustra este post. Ya no tendréis que buscarlo en Google 😉

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