Extraescolares

extraescolares1Pocas veces se acostumbra a hablar de las extraescolares. De actividades que se realizan fuera del horario escolar y que cada vez están más extendidas entre el alumnado. Es difícil encontrar a un alumno que fuera de su horario lectivo no dedique algunas tardes a acudir al entreno de su deporte favorito, a música, a clases de inglés (o cualquier otro idioma), a refuerzo de las asignaturas más flojas o, a cualquier otro tipo de actividad. Nadie nos planteamos muchas veces el significado de las extraescolares. Los defectos de que debe adolecer el sistema para que sean algunas de ellas necesarias. El esfuerzo que supone para los chavales, después de seis horas de ingesta educativa, dedicar un par de horas diarias más de su tiempo a los menesteres anteriores.

Seamos sinceros. Las extraescolares son decididas en su mayoría por los padres. Para permitirles compatibilizar su jornada laboral con el período no lectivo de sus hijos. Un sistema para tenerlos “entretenidos” unos horarios que ellos no pueden asumir su tutela quitándoles horas de descanso. Un descanso que, por muy maravillosa que sea la actividad extra, es más que necesario. Los chavales necesitan horas libres. Horas libres de todo. Horas para descansar, pasear, jugar, relacionarse más allá de cuatro paredes, un campo de entreno o un polideportivo.

Tampoco hemos de olvidar la vertiente económica. Las extraescolares cuestan dinero. Un dinero que, curiosamente, a los padres no les importa gastar. Todos los estudios demuestran que el último gasto en dejar de hacer es el relacionado con temas educativos. Y para los padres, las actividades extraescolares son educativas. Educativas y de pago. Unas cuotas por aparcar a sus hijos (en tareas más o menos lúdicas) durante un período más o menos largo.

No todas las extraescolares son igual de importantes. Más que importantes…necesarias. ¿Qué hace que un alumno tenga que ir a estudiar idiomas fuera de su horario lectivo? Más bien girando la pregunta, ¿por qué los chavales no aprenden idiomas dentro del horario lectivo?. Podríamos seguir preguntándonos qué es lo que hace necesarias las clases de repaso (la mayoría de las cuales son exclusivamente para hacer deberes). ¿Qué no estamos haciendo bien en los centros educativos para que sean necesarias las mismas? ¿Por qué no estamos individualizando el aprendizaje para que dichas clases de repaso no sean necesarias? ¿Tan mal se está haciendo en los centros educativos?

Puede haber casos puntuales pero, ¿realmente es necesaria tanta profusión de actividades extraescolares? Actividades que nadie se plantea que han de estar integradas dentro del currículum y se asumen como normales. ¿Son normales la mayoría de ellas? ¿No hay suficiente con seis horas al día de estabulación para tenerlos estresados el resto del día? ¿Tan nefasta es la Educación formal para que se tengan que pagar los padres extras que deberían estar incluidos dentro del menú educativo general? ¿Tan mala es la Educación en los centros educativos para que se tenga que acudir a empresas privadas para que suplan las deficiencias que se dan?

Unas breves reflexiones sobre un tema que, en demasiadas ocasiones se tiene demasiado asumido para cuestionárselo. Un tema cuestionable en su finalidad y en lo necesario del mismo. Nada mejor que acabar con una pregunta de respuesta abierta: ¿son realmente necesarias las extraescolares?

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