Este viernes me apetece reflexionar por encima de mis posibilidades

Al igual que no se entiende que una persona pueda comer tanto y siga estando delgada por avatares inexplicables científicamente, tampoco puede llegar a entenderse que, en ocasiones, me atreva a perpetrar reflexiones por encima de mis posibilidades. Y, aún menos que las mismas puedan estar motivadas por una encuesta que habla de la cantidad de veces que se folla según Comunidades Autónomas, que acabo de ver hace poco en Twitter.

Fuente: Twitter

Es hablar algunos de follar y ponerse mi única neurona, falta de cariño, a efectuar malabarismos mentales de dudosa necesidad real. Eso sí, por qué coartar la imaginación una vez nos ponemos a escribir. Además, como digo en muchas ocasiones, ¿quién se va a pasar por aquí a ver lo que escribo? No creo que nadie esté tan necesitado de ataques en formato de ceros y unos a cualquier coherencia.

Nada, que el “mapa del follar” me ha hecho pensar en aquellos docentes que pasan encuestas a sus alumnos para saber qué opinión les merece sus clases, la metodología que ha utilizado o, simplemente, si creen que han aprendido algo. Todo, claro está, muy científico y sin ningún tipo de sesgo. Sí, al igual que el mapa que ilustra este post. A ver si va a ser que el método de las encuestas no va a ser válido para sacar ningún tipo de resultado. A ver si va a resultar que los que responden a las encuestas mienten. Imaginaos que aquellos docentes que flipan con el Flipped Classroom y se basan en la opinión de sus estudiantes para defender el método, descubrieran horrorizados, que sus alumnos mienten y que dicen lo que, de forma nada sibilina, cree que quieren oír sus profesores. A algunos se les desmonta el chiringuito. Por cierto, he visto pasar encuestas de aceptación hasta en los primeros cursos de Primaria. Todo muy lógico.

Y ello me lleva a hacer una segunda reflexión que, quizás también tiene su sentido a la hora de hablar de pruebas. La necesidad de titulaciones universitarias o de FP que certifiquen que uno vale para hacer algo. Ya sé que está muy de moda el tema de decir que las titulaciones no valen para nada y hay un exceso de titulitis pero, ¿alguno de los que me estáis leyendo -que espero seais muy pocos hoy, por estar aumentando el número de veces de fornicio de vuestra Comunidad- os dejaríais operar por un médico sin titulación universitaria? ¿Os dejaríais operar por alguien con conexión a internet sabiendo que todo está en Google? ¿Dejaríais que vuestra casa la diseñara uno que juega veinte horas al día en Minecraft y que, por eso no se consiguió sacar Arquitectura? ¿Preferiríais que vuestros vehículos los montara y diseñara alguien que no tiene un título relacionado con la automoción que uno que lo tenga? Ya rizando el rizo, ¿si tenéis -el unicornio azul no lo quiera- cáncer, preferís rezar o que os traten con quimio? Es que, en ocasiones me pregunto lo anterior y la respuesta que darían alguno de esos docentes que, por lo visto, están tan en contra de las titulaciones universitarias y de los exámenes. Seguro que evaluar con rúbricas permite filtrar mejor a los mejores médicos. Y ya no digamos si tiene mucha inteligencia emocional y es vocacional. Seguro que, los que defendéis ciertas cosas, entonces os dejáis operar a corazón abierto por esa persona.

Joder, hoy he empezado a reflexionar esta mañana con lo innecesario que nuestros alumnos de etapas obligatorias dieran programación y he acabado hablando de cirugía cardiovascular. Es que, sinceramente, después de ver como todos los maestros son programadores por decir a sus alumnos que copien los pasos de una fotocopia para que un gatito (que me cae antipático desde que lo conocí) se mueva por la pantalla, no podía acabar reflexionando de otra manera. Por cierto, programar no es algo que se aprenda en cinco minutos ni todo el mundo tiene necesidad/capacidad para hacerlo. Es que, al final, da la sensación que nos estamos volviendo gilipollas y algunos se otorgan el rol de expertos en cosas que no tienen ni pajolera idea. Supongo que es lo que se denomina el currículum mágico. Si cuela lo de las inteligencias múltiples, cómo no va a colar el tema de la programación y su excusa de desarrollar el pensamiento computacional. Que hay muchos que viven de esa memez. Y hay también muchos cursos de formación sobre el tema impartidos en la mayoría de cosas, al igual que los de neurochorradas, por gente que no ha leído un libro en su vida y ha programado, con suerte, los canales de su televisión.

Creo que ya me estoy pasando con la reflexión. Así que voy a cerrar con el tema de las academias de inglés que enseñan a pensar a sus alumnos en inglés. Es que me he encontrado un papel de propaganda hoy en mi correo en el que dice que “tienen una fórmula que hace que los bebés sientan, los niños jueguen y los adolescentes piensen en inglés”. Tanto dinero gastado en profesores de inglés para que unos que no llegan a mil euros al mes, que no han podido entrar a dar clase porque no reúnen la titulación exigida para impartir esa asignatura, tengan la receta mágica. Ya tardan los de la administración educativa en ficharlos y despedir a esos miles de docentes de inglés que llevan años sin conseguir que sus alumnos piensen en inglés. Por cierto y ya relacionándolo con el principio del post, ¿cómo se folla en inglés? Es para un amigo.

No seáis muy crueles conmigo por este artículo. No lo volveré a hacer. Bueno, ya veremos 😉

En catorce minutos de redactado -que es lo que he tardado en escribir esto- no se puede pedir más. Además, hoy he obviado revisar lo que he escrito, porque sé que se me ha ido mucho de las manos el asunto.

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

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