¿Es necesario que los docentes sean funcionarios?

No, no es necesario que los docentes sean funcionarios pero, eso sí, es totalmente recomendable que lo sean. No es contradictorio, es partir del conocimiento de la situación. Una situación, mejorable, pero que no impide darse cuenta que, la mejor manera de garantizar la independencia ideológica de los docentes de la pública y, cómo no, de poder establecer mecanismos de control para mejorar la educación es mantener dicho estatus laboral. Sí, yo abogo porque los docentes de la pública sigan siendo funcionarios. Sí, yo tengo claro que no hay nada más justo e imparcial para un Estado, que mantener sus servicios básicos en manos de personas independientes del poder político. Y eso sólo lo garantizan los funcionarios.

Fuente: http://www.laopiniondemurcia.es

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Estos días se está hablando mucho de los programas electorales de estas próximas elecciones. Especialmente, cuando parece que, por primera vez en muchas campañas electorales, se está mediatizando los proyectos educativos de las diferentes formaciones. Algo que, después de muchos años de ninguneo del ámbito educativo, se agradece. Eso sí, siempre hay quien intenta ir un paso más allá y le traicionan sus intereses. Es, por ejemplo, el caso de Ciudadanos que, en su propuesta electoral, plantea la posibilidad de cuestionar el modelo funcionarial en la docencia.

El sistema es excesivamente garantista con determinados docentes a los que resulta imposible cesar. Se puede cuestionar la funcionarización, pero sobre todo se debe poder revocar al docente en su puesto si es extremadamente ineficaz o en el ejercicio de su profesión crea alarma social

No, no se infiere, como muchos plantean, la eliminación de los funcionarios docentes. Más bien se trata de la posibilidad de revocar al docente en su puesto por “ineficaz” o por “creación de alarma social”. Algo, por cierto, muy alejado de la mediatización que se ha hecho de dicho punto. Y, por mucho que ideológicamente no comparta parte de sus propuestas educativas, no puedo menos que cuestionarme la necesidad de tergiversar textos para usarlos como arma política. Y en este párrafo no se habla, en ningún momento, de eliminar la funcionarización del profesorado (a pesar de dejar abierto, en caso de gobernar, una puerta abierta a cuestionarlo).

Lástima que los redactores del programa educativo de Ciudadanos desconozcan la realidad de la función docente. Una función docente que ya dispone de mecanismos de control que han permitido, en ocasiones, remover a determinados docentes de sus puestos por crear alarma social o, incluso, ha permitido expedientar a algunos de ellos. Lamentablemente, todos sabemos que, por desgracia, esos expedientes se han realizado en la mayor parte de ocasiones por cuestiones políticas porque, al final, lo que interesa a los políticos que gobiernan es gestionar la educación como un chiringuito. Y eso sólo tiene una protección… el estatus de funcionario de sus trabajadores.

Yo sí que quiero que en mis Claustros haya funcionarios. Quiero compañeros que piensen como yo y, otros muchos, que piensen de forma diferente. Quiero docentes votantes del PP, del PSOE, de IU, de Ciudadanos, de Podemos, de ERC, de Bildu, de… Sí, quiero docentes en las aulas públicas que vayan a misa y bauticen a sus hijos, quiero otros que sean ateos confesos, quiero un panorama ideológico variopinto en algo que puede manipular tanto a las futuras generaciones que, por suerte, en los centros públicos está garantizado por los funcionarios.

¿Alguien se cree realmente que los centros educativos con un determinado ideario, con docentes regidos por el mismo patrón ideológico e, incluso, con un mecanismo de selección del profesorado que prime ser exalumno de dicho centro -y, por tanto, muy marcado ideológicamente- son mejores para conformar una  sociedad heterogénea como la que tenemos? Yo creo, dentro de mi humilde opinión, que no.

A propósito, resulta curioso que, cuando desprecian a los funcionarios docentes, nadie se haya preguntado cómo es que tras los diferentes pufos que se han cometido en el ámbito educativo (operación Púnica, sobrecostes en la construcción de centros públicos en la Comunidad Valenciana, etc.) no exista ningún funcionario docente de la pública tras los mismos. ¿Por qué será? ¿No será que los funcionarios son el único sistema para controlar y prevenir determinados abusos por parte de los políticos -tengan el signo que tengan- que nos gobiernan? ¿No será que, por lo anterior, son molestos para algunos partidos políticos? Prefiero dejar la pregunta abierta…

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