¿Es justo que un buen estudiante no pueda ser médico y uno con pasta sí?

Hay veces en las que te sorprende ver la inequidad e injusticia que se desprende de algunas situaciones educativas. Ayer, mientras estaba cenando con mi hija, al lado tenía un grupillo de chavales que hablaban de qué iban a estudiar el curso que viene. Uno de ellos le decía a otro que tenía mucha suerte porque sus padres le podían pagar Medicina en una Universidad privada y que, después de la vidorra que había llevado en Bachillerato, con un aprobado raspado conseguiría estudiar esa carrera. Una carrera que, por lo visto, en la pública exigen una nota altísima (fuente) pero que, si uno la cursa en una Universidad privada, tan sólo debe pasar por caja.

Fuente: https://ca.wikipedia.org

Ya, seguro que ahora me vendrán algunos a decirme que, por qué debe delimitarse las posibilidades de ser médico de alguien por el simple hecho que sus padres tienen dinero. Yo creo que yerran en la pregunta porque, lo que deberían preguntarse es por qué un alumno brillante no puede ser médico porque no puede pagarse unos estudios privados y la pública le exige una nota elevadísima. ¿Por qué un alumno con un cinco raspado sí que puede serlo y, en cambio uno con más de un diez -recordemos que hoy se puede llegar con el nuevo Selectivo hasta los catorce- se queda fuera? ¿Alguien me puede explicar dónde está la justicia de lo anterior? ¿Alguien me puede explicar cómo le decimos a ese alumno que, por no tener suficiente dinero su familia, se va a quedar sin estudiar medicina? Es que, la verdad, este tipo de situaciones me dan mucho asco. Cuando resulta que uno va a poder ser médico y ejercer por tener dinero ya que sus padres tienen una consulta privada en la que sabe que va a trabajar sin el MIR, uno empieza a ver la perversión de todo el asunto. Y ya, cuando ves que se homologa el título al que ha podido estudiar y el que no ha podido hacerlo se queda sin su vocación por no tener dinero, es algo que nos debería llevar a plantearnos muchas cosas. Bueno, nos obligaría a plantear muchas cosas en un modelo perfecto donde las posibilidades educativas no estuvieran sometidas a modelos de negocio.

Es totalmente injusto que alumnado brillante se quede sin poder estudiar su carrera porque existen numeros clausus en la pública y no tiene suficiente dinero para poder cursar esos estudios en la privada. No sólo es injusto, rompe los criterios de mérito y capacidad que, supuestamente, deberían ser los únicos que se contabilizaran a la hora de los estudios. Algo que, por lo visto, no es así. Hoy en día vale más tener dinero que ser un buen estudiante. No, no es algo que diga yo. Es algo que se observa clarísimamente cuando se ve que, al final, todo esfuerzo realizado puede no verse recompensado porque te quedas a unas décimas de poder entrar en la carrera que has elegido y ves como, otros que no se han esforzado, han aprobado por los pelos pero, tienen un buen colchón económico familiar, sí que pueden hacer la carrera que ellos quieran. ¿Es justo? No ¿Es ético? Aún menos pero, ¿sabéis cuál es el problema? Que a algunos les va muy bien que sea así y que los políticos no están por cambiar esta situación.

Por cierto, ¿qué queremos en nuestra sociedad? ¿A los mejores profesionales o a los que sus padres tienen más dinero? Yo, lo tengo claro.

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