En las escuelas de Marte se adoctrina a los marcianitos

No hay más que darse una vuelta por las escuelas de Marte para ver como, desde que entran a sus centros educativos y, antes de cantar el himno nacional frente a una bandera de considerables dimensiones, se está sometiendo a los pobres marcianitos a un lavado de cerebro importante. No es sólo la necesidad de escuchar el himno, la imposibilidad de hablar, a los pobres marcianitos que llegaron hace unos eones a Marte desde Júpiter, en su idioma jupiteriano. Es el maltrato psicológico y persecución por parte de los docentes marcianos, cortados todos por el mismo patrón, con seis ojos, cuatro dientes, veinte orejas y dos culos, a quienes no estén dispuestos a morir por la Patria o a defender en la calle los valores de la bandera nacional. Que los marcianos están preparados para la lucha desde pequeños. No es cuestión menor, entonces, adoctrinarlos para ello.

Fuente: Desconocida

Después de muchos años, Marte, parte integrante de los Estados Asociados de la Vía Láctea y formando parte de la Unión Libre de Planetas donde está Mercurio, Venus, La Tierra, Júpiter, Saturno, Urano y, hasta hace bien poco y antes de segregarse, Plutón. Ha decidido usar ese adoctrinamiento para independizarse. Y todo gracias al adoctrinamiento que, desde pequeños, se hace de los pobres marcianitos a los que se les dice que son los más guapos, más altos y más listos. Coño, cuánto trabajo hecho por los docentes marcianos. Qué maravilloso el adoctrinamiento que, curiosamente, sólo enseña el partido de la oposición al gobierno marciano, con ejemplos sacados de una organización subvencionada por no sé sabe quién para no se sabe qué. Cuánto marcianito que sacan en las cadenas de la Unión Libre de Planetas siendo adoctrinado en el odio y que, por lo visto, ha dejado de hablar la lengua común para sólo hablar un marciano puro.

Los marcianitos se adoctrinan desde la cuna. Ya no son sólo los docentes. Son los propios entramados educativos que, desde la más tierna infancia, se ponen a reproducir películas de odio, de exaltación de la raza (han creado un NODO marciano que, cada semana tienen marcado en el horario lectivo para ver una de sus producciones). Y, a pesar de ello, resulta que hay millones de marcianos, después de todo este adoctrinamiento, que quieren seguir perteneciendo a la Unión Libre de Planetas. Hay qué joderse. Qué mal adoctrinan en la escuela estos marcianos. Eso sí, seguro que después de algunas décadas más se consigue eliminar el espíritu crítico. Y si no, da igual, lo importante es hacer cada cierto tiempo un reportaje, por parte de aquellos que dicen que se adoctrina, diciendo que se va a perder Marte porque, al final, los marcianitos sólo aprenden a odiar.

Un cuento, al igual que muchos más, que se cuentan estos días disfrazados de verdad absoluta, acerca de un adoctrinamiento que no es tal. Eso sí, por qué nadie se pone a analizar la existencia de una asignatura que adoctrina en el currículum impuesta por unos acuerdos con una organización a la que gran parte de la sociedad no respeta como interlocutora, centros educativos que segregan por sexo y educan en esa diferencia o, simplemente, estudios universitarios de Medicina donde abre el curso escolar y lo cierra alguien que dice abiertamente que ser homosexual es una tara y que, que una mujer lo que debe hacer es dedicarse a hacer la comida, planchar la ropa y mantener a su marido contenta. Ya, eso no es adoctrinar.

6 Responses

Deja un comentario