El software libre es de izquierdas

lliurex13No puedo menos de sorprenderme de la deriva de la gacetilla, otrora llamado diario serio (siempre con el sesgo ideológico oportuno) llamado El País. Sorprende ver como la calidad de sus contenidos se está reduciendo de forma exponencial. La última… de hace bien poco y además relacionada con software libre (que, por cierto, algo conozco). Un artículo donde hablaba sobre la distribución educativa de la Comunidad Valenciana Lliurex, mezclaba el caso Gürtel e, incluso, se permitía el lujo de hacer la siguiente afirmación:

Lliurex se enmarcó en un movimiento de software libre global auspiciado por gobiernos de izquierda

Supongo que el redactor del artículo no cayó en la cuenta de que cuando se planteó el uso de Lliurex en la Comunidad Valenciana para ahorrarse el dinero de las licencias que suponía mantener un parque de PCs bajo la tiranía de Microsoft (Windows y la suite ofimática Office) se hizo desde un gobierno del PP. Supongo que dicho señor también se saltó el capítulo de Barrio Sésamo donde hablaban de la diferencia entre izquierda y derecha (y el delante y detrás). Supongo que mezclar Gürtel en un proyecto donde trabajan excelentes profesionales (que se puede llegar a cuestionar en forma y fondo, pero jamás con los argumentos que se esgrimen en la desinformación vertida) debe dar para un sobresueldo en su redacción.

Si el software libre es de izquierdas, entonces nos deberíamos plantear que el uso del iPad (o el planteamiento de introducirlo en las aulas) es de derechas. Que son de derechas las actuaciones que realizan determinados gobiernos de corte más social cuando están dotando de esas tabletas a sus alumnos. Que es de derechas el optar por un sistema más cerrado, de obsolescencia mayor y coste menos satisfactorio para los bolsillos (del papá Estado o de los padres de los alumnos).

El software libre es una iniciativa que trata de eliminar la obsolescencia programada. Una iniciativa que trata de ahorrar millones de euros a la Administración sustituyendo sistemas operativos y aplicaciones de pago por sus alternativas gratuitas generadas en comunidad. Un modelo de funcionamiento más allá de ideologías y que, por mucho que se intente desvirtuar (por errores de implementación o coexistencia con decisiones extrañas -por ejemplo adquirir licencias de Microsoft a la vez que se anuncia mediáticamente el apoyo al software libre-) es un modelo que podría llegar a ser exitoso en el ámbito educativo. Un ámbito donde hay mucho conformista y cuyo cambio de software habitual supone un esfuerzo que pocos están dispuestos a asumir. Un esfuerzo que, más allá de usar una distribución Linux diferente a su querido Windows o, un LibreOffice que cada vez se parece más a la Office de Microsoft (que, en las últimas versiones está copiando algunas cosillas) es más de “chiquillo” que de realidad. No olvidemos que el cambio es mínimo y que los beneficios son enormes. En pleno siglo XXI donde la mayoría de las aplicaciones se ejecutan en la nube, el hecho de usar uno u otro sistema operativo es bastante poco condicionante. Eso sí… con uno de los dos hay ahorro. Un ahorro realmente importante y contrastado.

Es injusto que se permita publicar este tipo de artículos llenos de falsedades e insultos contra profesionales de la Educación (en este caso, contra los docentes a los que se generaliza como “analfabetos en los ordenadores” que, a pesar de encontrarse casos, cada vez se están poniendo más las pilas). Tampoco me parece justo atacar a la distribución cuando, y en este caso lo digo con cierto conocimiento de causa, hay profesionales que día tras día tratan de mejorarla y siempre están dispuestos a echar una mano con las cuestiones que se les pueda plantear en relación a la misma. Es inmoral que, por atacar a unos políticos a los que la línea editorial del periódico (por no decir periodicucho) les tenga ganas, se pase a manipular y sacar de contexto determinadas informaciones para satisfacer a sus lectores más afines.

El software libre es tan de izquierdas, como es de serio e independiente El País.

6 Responses

Deja un comentario