El megapost sobre blogs educativos

Voy a intentar escribir en un solo post todo lo que sé acerca de blogs educativos. He escrito en numerosas ocasiones acerca de la necesidad de tener uno, de las ventajas que aporta y de las cuestiones más técnicas que envuelven a su creación/mantenimiento. El post, por cierto, está provocado por una reflexión recurrente que hago acerca de lo caducos que son determinados hilos en Twitter y publicaciones en Facebook, cuando lo que debería darse en esas redes es un debate acerca de algo que debería estar publicado en otro lugar. Sí, reconozco que a mí me encanta escribir… pero os prometo que se tarda lo mismo en perpetrar un hilo en Twitter que en escribir un post. Además, lo segundo, sirve como bagaje profesional al estar integrado en la moleskine particular de uno. Es que tanto pedir evaluación del docente, cuando lo sencillo sería obligar a que cada docente tuviera un blog donde fuera contando las cosas que le suceden en el aula, qué encuentra por ahí interesante y reflexionara sobre la educación en su conjunto.

Primero empiezo por la parte más “pedagógica” para, posteriormente, centrarme en las cuestiones más técnicas del asunto. Y no, no me invento nada porque, simplemente, lo que voy a hacer es reaprovechar muchas ideas que, por cierto, tengo escritas en este mismo blog (ya veis lo útil que me está resultando para reflexionar en voz alta y poder buscar, de forma muy sencilla, cosas sobre las que reflexioné hace ya tiempo).

Tengo muy claro que un blog es una herramienta fantástica para la comunicación y reflexión educativa. Un formato bidireccional (aunque uno lo use de autoreflexión y lo tenga, por determinados motivos, privado o protegido bajo contraseña para un determinado número de compañeros) de muy fácil creación a nivel técnico, que permite una mejora de la práctica educativa personal. Escribir es importante. Más aún reflejar lo que se piensa o sucede en nuestras aulas. No hay duda, la mejor herramienta para una mejora profesional es un blog. Pero, ¿cómo lo hacemos para montar uno? ¿Cómo rompemos los mantras de la falta de tiempo o de incorporar la necesidad de su creación a nuestro quehacer profesional?

En primer lugar y antes de nada, por favor, no os pongáis a montar un blog por obligación o porque nadie os lo pida. Es absurdo, como he dicho en más de una ocasión, que haya cursos de formación de determinadas administraciones educativas que obliguen a creárselo o a crear una cuenta en Twitter. Un blog jamás debe considerarse como algo obligatorio porque, al final, si uno no le encuentra sentido más allá de esa obligación, mejor no ponerse a ello.

Si os apetece poneros a ello, lamento informaros de que coger las dinámicas de trabajo y gestión del mismo va a costaros. No se trata de tomarlo con ansias absolutas publicando tropocientas cosas en los primeros días. No lo hagáis porque, por desgracia, os vais a quemar. Más aún al ver como el feedback que vais a recibir, por mucho que compartáis las entradas en las redes sociales, va a ser prácticamente nulo. Y no me refiero solo al feedback de los comentarios. También, como podéis intuir, me refiero a la interacción con vuestras reflexiones en las redes sociales (Twitter, Facebook, etc.). No tiene ningún sentido esperar que alguien se lo lea. Recordad que estáis escribiendo para vosotros. Si el objetivo es otro (ganar notoriedad, hacer dinero con publicidad o conseguir que, gracias a esa visibilidad se os fiche para hacer ciertas cosas), no os vale para nada lo que os estoy comentando. No es malo usar el blog para “viralizar” cosas o “venderos” pero entended que, en caso de querer lo anterior, no va a ser fácil. Y creo que en eso no puedo ayudaros porque a mí se me da realmente mal el tema del marketing educativo o de venderme.

Relacionado con el párrafo anterior os recomiendo que no saturéis al personal tuiteando cada diez minutos vuestro post o, publicándolo y republicándolo en Facebook. Cuando uno se hace pesado, acaba consiguiendo el efecto contrario de lo que parece. Yo he dejado de seguir a muchos blogs interesantes porque me saturaban. Hay uno que publicaba siempre el mismo día y republicaba en Twitter cuarenta y dos veces ese día el post (además le daba retuit a todos los que le mencionaban). Algo que, salvo que quieran vender tu libro, no tiene mucho sentido. Bueno, al menos para mí que considero esto como un placer y una herramienta de autoaprendizaje.

No os censuréis al escribir. No penséis en si vais a pisar un callo o dos. Si no reflexionáis en abierto sobre lo que os preocupa o, maquilláis vuestra manera de entender las cosas (o de propuestas de mejora), por el simple hecho de no pisar callos es un error. También es bueno equivocarse y reconocer que, en alguna reflexión en voz alta, podéis haber sido demasiado vehementes o, sinceramente, os habéis equivocado del todo.

Detalles importantes ya que sois docentes o personas interesadas en la educación: no escribáis con errores ortográficos. Dais muy mal ejemplo. Son algunos los docentes que hacen veinte faltas cada diez palabras que escriben y eso da una sensación pésima al que lo lee. Incluso a vosotros. Hay herramientas fantásticas para corregir vuestros posts. Claro que se os puede colar alguna falta o expresión pero, de ahí a convertir todo el texto en algo plagado de faltas va un largo trecho. Tampoco os preocupéis de escribir en el idioma que consideréis conveniente. Es vuestra moleskine particular. Yo escribo habitualmente en castellano porque empecé el blog así. Algún post he escrito en catalán (porque me ha apetecido o, simplemente, porque el tema se encuadraba mejor usando esa lengua). No es algo que me preocupe. Ventajas de ser bilingüe. Y dominar el castellano y el catalán (ojalá dominara cientos de lenguas así) es algo que enriquece.

Una última cuestión en la parte pedagógica… escribid con pasión. Emocionaos al hacerlo. Sentíos orgullosos de lo que estáis escribiendo porque, al final, es vuestro blog y vuestro hogar digital de aprendizaje.

Alejándonos un poco de la parte “pedagógica” entraríamos a la “temática” del blog. Algunos escriben/escribimos de todo (reflexiones, herramientas, legislación, etc.). Podéis ser dispersos o centraros en alguna cuestión concreta. La ventaja de centraros en algo es que, conforme vayáis escribiendo y documentandoos para escribir, vais a convertiros en especialistas de ese ámbito. No es malo especializarse en algo. Tampoco lo es dispersarse y ser mucho más generalista. Es una decisión personal que, va más allá de lo que pueda o no recomendaros. Eso sí, decidid libremente. Y jamás dudéis en si os apetece, en un determinado momento, cambiar la temática, hacedlo. Es vuestro blog.

Ahora entro en la parte más “técnica”. No se me da nada mal configurar blogs/webs. Algo que he aprendido de forma autodidacta, con muchas horas de trabajo, muchos vídeos de Youtube (sí, a veces sirven), tutoriales y muchas equivocaciones.

En primer lugar voy a hablar de terminología. ¿Hosting, dominio, registrador? Seguro que alguno os habéis perdido ya con estas palabrejas. Pues bien, el dominio es aquello que introducimos en la barra de direcciones (.com, .es o .loquesea), el hosting es el espacio en el cual se almacena nuestro blog (sus bases de datos) y, el registrador es aquella empresa que se encarga de realizar los trámites con la administración de dominios para adquirir el mismo. Es importante saber los conceptos para poder hablar con propiedad y saber que, cuando os hablan de ciertas cosas, de qué os están hablando.

Olvidaos de leer todo esto si lo que queréis es tener un blog gratuito en WordPress, Blogger, Wix o crearos algo que no sé aún cómo denominarlo en Sites. Lo gratuito es lo mejor para empezar pero, por desgracia, a veces se queda muy corto para lo que tenemos en mente. Más aún para aquellos que puedan tener ganas de mantener un proyecto por un largo tiempo o, simplemente, poder gestionar su «casa digital» de forma mucho más autónoma. Depender de espacios que nos ceden gratuitamente, aparte de vernos en algunos casos inundados por publicidad, también tiene los riesgos de que, de un día para otro, cambien las condiciones y desaparezca nuestro maravilloso espacio que tenemos en la red. Además, seamos sinceros, ¿cuántos proyectos se empiezan y abandonan al poco por la sensación de la gratuidad que ofrecen ciertas cosas? Y no, no me estoy refiriendo a la necesidad de gastar mucho dinero. Hay maneras de mantener proyectos a medio/largo plazo de forma bastante económica.

Lo primero que os recomiendo es que busquéis un nombre de dominio interesante para bautizar el proyecto. Lo de «xarxatic» surgió porque, en un primer momento, la idea de esto era crear una red TIC (red es xarxa en catalán) para que todo el mundo pudiera poner materiales para compartir ahí. Incluso, en los primeros meses, la idea fue compartir materiales de mi asignatura y plantearme la posibilidad de crear una red parecida a la extinta Internet en el Aula. Ya, uno va modificando las cosas conforme va pasando el tiempo y ya veis en qué se ha convertido esto. Bueno, más bien en qué no se ha convertido. Un inciso, yo os recomiendo el dominio .com para proyectos varios, u .org por si lo que pretendéis es montar algo similar a una fundación. No os recomiendo .es, .cat, .info por ser dominios más caros (tanto en precio de compra como de renovación) y más lentos de carga. No sé el porqué pero cargan más lento. El .com es el que es más versátil.

Ahora viene una cuestión importante: ¿compramos el dominio (el nombre por el cual nos conocerán) y el hosting (donde estarán nuestros archivos) en el mismo sitio, o tenemos el dominio en una empresa y el hosting en otra? Yo tengo ahora el dominio y el hosting en el mismo sitio, pero tengo proyectos que están el dominio por un lado y el hosting en otro. Para dominios aislados estoy recomendando últimamente Namecheap o GoDaddy (no os pongo los enlaces porque son fáciles de encontrar googleando). Eso sí, para proyectos de compra conjunta, estoy tirando mucho para Banahosting o Siteground. El primero mucho más económico, con una menor asistencia al usuario y con más número de visitas sin que se caiga y, el segundo fantástico a nivel de ayuda online pero, por desgracia para proyectos que acaban con muchas visitas, te obligan a pagar mucho. Además, un detalle importante es que os fijéis si el precio del primer año con oferta no se multiplica el segundo. Ahí meten unos sablazos importantes. Si me pedís algo para empezar BBB (bueno, bonito y barato) os recomiento Banahosting (es donde estoy montando los proyectos de “amiguetes”), en su versión de unos 100 euros al año (con dominio y SSL -certificado de seguridad https en la página incluido-). Además, la versión inferior tiene solo posibilidad de tener el alojamiento en USA y, con la nueva directiva o si, en algún momento os planteáis hacer negocio con el blog, esta versión de hosting que os recomiendo (sé que no es correcta la palabra versión pero seguro que lo entendéis) permite que lo alojéis en la UE.

Además, en el caso anterior, el hosting es multidominio. ¿Qué significa? Pues que si tenéis muchos proyectos en la cabeza diferentes, tan solo debéis comprar el dominio (por unos 10 euros en Namecheap o GoDaddy) y dirigirlo al hosting. Puede aguantar con facilidad sobre unas diez mil páginas vistas al día. Y esto es una barbaridad. Más aún para aquellos que empecéis con vuestro blog.

Así pues ya tenemos dominio, hosting, nos toca ponernos con la plataforma de publicación. Mi recomendación siempre va a ser WordPress, por la gran cantidad de personalización que permite (con sus temas y plugins) y porque no hay proyecto que no pueda montarse en la misma. Además, la curva de aprendizaje es bastante sencilla y los hostings que os he mencionado anteriormente, permiten montarlo con un solo clic. Os recuerdo que podéis cambiar de hosting cuando consideréis. Si veis que no os va bien y satisface vuestras necesidades, hay cientos de opciones. No aguantéis por aguantar. Al igual que no deberíais hacerlo con las compañías de telefonía móvil.

Ahora toca hacerlo “bonito”. Sí, algo bonito y ágil es imprescindible para un espacio que pretende ser una apuesta a largo plazo. Primero probando con temas gratuitos (miles disponibles en WordPress), después comprando un paquete de temas. Ahora estoy con el último paquete que compré, JNews (que tampoco os enlazo). Tiene la ventaja, por si empezáis un proyecto de cero, de tener demos precargadas a las que solo tenemos que cambiar el contenido de ejemplo que nos instala. Revisad en internet qué temas son los más populares para el proyecto que tengáis en la cabeza. Hay mucha información. No sé cuánto durará porque una de las renovaciones que hago cada cierto tiempo es un lavado de cara del blog ¿Es imprescindible? No, pero ayuda a tener siempre un aspecto nuevo del blog. Y eso a mí me gusta. Es lo que tiene ser muy caprichoso con la cuestión de apariencia de «mi casa virtual».

Ya tenemos lo que se ve. Vamos ahora a lo que no se ve. Si dejamos el blog con lo anterior y nos ponemos a escribir tendremos un problema: un consumo muy grande de recursos del hosting (sí, servir páginas cuando ya empiezan a ser un número apreciable hace que la carga se ralentice) y, como no, la imposibilidad de disponer de determinadas herramientas que permitan facilitar el compartir los artículos del blog en las redes sociales. Sí, las redes sociales deben integrarse con el blog. No es una opción, es una necesidad.

¿Cómo agilizamos y perfilamos el blog a nivel interno? Mediante plugins. Un plugin es como un añadido que se instala de forma muy fácil en WordPress. Ni muchos, ni pocos. Cada plugin consume un poco más de recursos y, es por ello que debemos ir con cuidado a la hora de seleccionarlos.

Conviene instalar plugins para acelerar la carga del blog. Yo usaba WP Supercache y WP-Optimize para optimizar la base de datos. Desde hace un par de años tengo comprado WP Rocket, que incorpora la reducción de las imágenes sin pérdida de calidad al mostrarlas. Algo para lo que usaba antaño el plugin WP Smush-it). También he integrado un CDN para que la carga pase por un gestor de páginas que va a aumentar la velocidad de carga de una forma brutal. El CDN viene gratis con el hosting. Con cualquiera de los que os he puesto y con más del 90% de los que existen en el mercado. Instalar el CDN no es complicado. Ya, podría enlazaros manuales aquí pero, por desgracia, los manuales se desactualizan con demasiada facilidad en esto de la informática.

También uso plugins para comentarios, botón de suscribir y otras lindezas. Para ello el plugin todo en uno Jetpack que, combinado con Akismet nos hace que no lleguen comentarios spam. No os podéis imaginar la cantidad de tiempo que se pierde con el spam y, por eso, un filtro como Akismet se hace más que necesario.

Después algunos plugins para notificar a Google los artículos que se publican (All in one SEO pack y Google XML Sitemap). Sí, es importante salir en Google.

Finalmente esos plugins para redes sociales que no deben faltar. En mi caso usaba SumoMe para compartir en las redes sociales (ahora los que vienen integrados en el tema).

He intentado hacer el post sencillo, reaprovechando cosillas que ya había escrito y actualizando/añadiendo otras. Si a alguien le apetece preguntarme alguna duda sobre el tema, no dudéis en hacerlo. Podéis hacerlo como comentario aquí o por la pestaña de “contactar” del blog. Además, como he dicho en más de una ocasión, no tengo ningún problema en ayudaros con vuestros inicios en la casa digital porque, a mí lo que me interesa, es que la blogosfera educativa sea cada vez más potente. Algo que creo que ayudaría a la educación en su conjunto.

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…

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