El lumpen educativo

Seguramente a la mayoría de vosotros os sonará el concepto de “lumpen”, usado habitualmente para referirse a un grupo social de marginados. Un concepto que subió un escalón al ser usado también, con su coletilla “intelectual” para referirse a aquellos que, careciendo de cualquier tipo de preparación intelectual/cultural, son incapaces de llevar un debate a cabo en profundidad sobre todos esos temas en los que, normalmente, se atribuyen ser expertos. Va, para ser claros… todos aquellos que, en pleno siglo XXI, son incapaces de saber nada sin acudir a buscarlo en Google y que, por desgracia, son incapaces de filtrar entre los resultados para saber si están diciendo -o no- una auténtica gilipollez. Y de esos, relacionados con la educación, tenemos una buena parva.

Fuente: Pixabay

No es raro observar en las puertas de los centros educativos a padres expertos en docencia. Tampoco ver como, en ciertos espectáculos mediáticos, hay algunos que consideran que participar en un reality, les permitirá ser más profesionales que uno que lleva quince años estudiando. Sí, hace nada salieron algunos “participantes” de OT diciendo que se aprendía más en la Academia (donde están unos meses) que en el Conservatorio. Algunos, curiosamente, aplaudiendo. Es que el lumpen intelectual, si lo mezclamos con un salpimentado de falta de cultura y educación, se nos convierte en un maravilloso lumpen educativo.

El lumpen educativo es aquella clase social que cree que las titulaciones no sirven de nada. Que sabe lo mismo uno que ha vivido de “timar” al personal, con conceptos de coaching, liderazgo, empatía, branding o emociones, que uno que se ha chupado su carrera, su máster y, añadido, posteriormente a lo anterior, su experiencia. Es que para algunos todo está en Google. Más aún si se trata de saber más que los docentes de sus hijos. Personas que, por interés personal de no reconocer las limitaciones de uno, se ningunean hasta el infinito añadiendo, a lo anterior, el desprecio más absoluto por la experiencia adquirida en los años de profesión.

También existen lúmpenes educativos dentro de la propia profesión docente. Docentes que creen saber de neurociencia por haber hecho un curso de veinte horas o, simplemente, por haber leído un libro de autoayuda de uno que pasaba por ahí. Docentes expertos en gamificación porque han hecho actividades molonas con Genially o han montado algún Escape Room. Expertos en metodología Montessori porque, por lo visto, les suena eso de los “rincones”. También hay mucho lumpen intelectual entre la docencia. Y esos se detectan con facilidad porque su discurso siempre es el mismo: desprecio a lo académico, a la cultura, a la experiencia e incapacidad de reconocer sus defectos. No hace falta que os dé ejemplos porque, al poco que uséis alguna red social como herramienta de aprendizaje, los detectaréis con inmediatez. Bueno, salvo que seáis unos lumpen. Ahí poco se puede hacer.

Además de con sentido común y capacidad de entender lo que uno lee (o lo que le dicen), se puede distinguir con facilidad a este tipo de personajes por su incapacidad de debate, sus ataques ad hominem y el gran uso de falacias para demostrar sus argumentos. No hay por dónde cogerlos. Bueno, salvo que uno tenga, como he dicho en el párrafo anterior, algún tipo de déficit educacional, cultural o de sensus comunis. No, no tengo ni pajolera idea de latín, salvo cuatro cosillas y el nombre de cuatro plantas (soy ingeniero agrónomo y me acuerdo de algunas cosas de la asignatura de botánica), pero lo he buscado en el buscador “que certifica a docentes”. Eso sí, a mí no se me ocurre arrojarme sapiencia porque sé de mis limitaciones y tengo claro que uno que ha estudiado Filología Clásica sabe muchísimo más latín que yo. Otros seguro que pensarán que, el que ha estudiado lo anterior, sabe menos que ellos. Ése es un lumpen educativo. Y abundan.

Un detalle final… creer en determinados “gurús educativos” cuyo currículum y experiencia distan mucho de ser lógicos/razonables para lo que están vendiendo es de lumpen. De nada 😉

Si te apetece colaborar en mantener el blog, en los proyectos que tengo en mente o, simplemente, quieres invitarme a horchata…
Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Responder

avatar
  
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
  Subscribe  
Notifica
You May Also Like