El homeschooling, un tema muy gris

house_schoolEl tema del homeschooling (anglicismo usado para hablar de la escolarización en casa) me parece un tema muy gris. He escrito un par de veces sobre el tema y sigo, a día de hoy, dudando en cómo posicionarme frente al modelo. Por una parte debo decir que entiendo a aquellos que, por no gustarles el modelo educativo en alguna de sus facetas (o en todas) optan por alejar a sus hijos de un sistema educativo centralizado en búnkers homogéneos pero, a la vez, me preocupa el tratamiento de los hijos como propiedad absoluta de los padres. No creo en esa propiedad porque un ser humano no es propiedad de nadie. Ni propiedad ni usufructo. Y es por ello que el Estado debe velar por los seres humanos y, entre sus objetivos, estaría el velar por una correcta Educación de los mismos. Algo que, en el caso del homeschooling se deja a la alegalidad del modelo.

No me gustan los puristas de uno u otro bando. Menos aún en un tema tan complejo como el anterior… ¿se podría hablar de modelos mixtos de escolarización? ¿Podríamos plantearnos unos centros educativos flexibles que permitieran ser adaptados a las necesidades de las familias? Yo creo que ese sería un modelo válido. Ni la exclusión completa, ni la obligación de sentirse integrados en un lugar inhóspito para algunos. Ni tanto ni tan claro. Mucho gris en el tema.

También tendríamos que hablar de la capacidad de los padres en ser juez y jurado. En su competencia como padres. Atribuirse una competencia es peligroso. Más aún si no hay ningún tipo de mecanismo ni control. Y no estoy hablando sólo a nivel de contenidos. Es algo bastante más serio que lo anterior. Serio por sus connotaciones. Serio por algunos sustos que ya se han llevado en Estados Unidos por ese tema. Serio por lo desconocido de las consecuencias de cambiar algo que no funciona demasiado bien por algo que, por mucho que algunos nos vendan, no está demostrado que funcione de ninguna manera (y que conste que con lo anterior no estoy diciendo que no sea funcional).

Si permitimos el homeschooling de facto validamos una práctica que en otros países está en clara expansión. Eso sí, sólo para clases pudientes… (por cierto, como práctica, es infinitamente mejor que la de internar a los chavales en el extranjero) porque, ¿alguien se imagina lo que pasaría si legalizamos sin más las posibilidades de no llevar a los hijos al colegio? ¿Alguien se imagina lo que pasaría en las clases sociales más desfavorecidas? ¿Alguien se imagina que alguien que vive de la chatarra no aprovechará para meter a su hijo en el negocio familiar? ¿Alguien se piensa que no habrá menores que se verán abocados a colaborar económicamente con las familias? ¿Alguien no ve que lo anterior puede llevar a un submundo de falso homeschooling? No estoy hablando de argumentos demagógicos. Estoy hablando de realidades que se observarían. Y, a nadie que estamos cercanos al ámbito educativo, se nos escapa la facilidad de algunos padres en justificar la asistencia de sus hijos.

Lo anterior lleva a una pregunta importante, ¿hasta qué punto están controlados los padres que deciden optar por el homeschooling? ¿Hasta qué punto el Estado debe permitir, sin ningún tipo de control, que unos padres decidan no escolarizar en los centros educativos a sus hijos? ¿Hasta qué punto debemos dejar en manos de los padres el completo adoctrinamiento de sus hijos? ¿Hasta qué punto es ético priorizar al padre (su decisión) por delante de las necesidades de los chavales? ¿Hasta qué punto es moralmente comprensible?

A propósito, ¿están preparados los padres a nivel metodológico para dar clase a sus hijos? ¿Tienen las capacidades necesarias para hacerlo? ¿Está regulada dicha capacidad por algún certificado que lo avale? ¿Hay algún organismo encargado de ese control? Si todo el mundo está preparado para ser docente, ¿qué sentido tiene seguir pagando nóminas de docentes para educar a nuestra futura sociedad? ¿Qué sentido tiene la existencia de centros educativos? ¿Qué sentido tienen más allá de la asistencial y de guardería del alumnado entre cuatro paredes con rancho incluido?

Siempre he estado a favor de la flexibilización del sistema educativo. De la posibilidad de incorporar diferentes caminos para adaptarse a la individualidad del alumno, pero romper el sistema por las ideas de unos padres (que no de sus hijos, porque la decisión de optar por el homeschooling es exclusiva de la figura paterna y/o materna) y permitir este tipo de escolarización me parece muy gris. Muy gris a pesar de las grandes virtudes de sus defensores y los grandes “genios” que han salido de este tipo de escolarización.

Seguro que ya hay el típico talibán defensor u opositor al homeschooling que está afilando el cuchillo para comentar o poner a parir el artículo por entenderlo contrario a su pensamiento. Antes de lo anterior emplazaría a leer lo escrito donde, sólo, he expresado dudas acerca del sistema. Un sistema que personalmente no me gusta, que entiendo que haya gente que le guste (y más vista como está la sociedad y el entramado educativo) pero que necesita ser analizado en más profundidad que la opinión personal de alguien que simplemente ha escrito unas breves líneas para opinar sobre el tema.

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