Dos proyectos (educativos) en versión beta

Hace ya unos meses, junto con el inefable prologuista de mis libros, echó a andar un proyecto de libro colaborativo. Hoy ya puedo deciros que, al igual que otros proyectos que he intentando dinamizar, de forma individual o colectiva, se ha ido al garete. No es malo que un proyecto no salga. Y, sinceramente, tampoco lo es descubrir que proyectos que, quizás hace tan solo una década hubieran cuajado, hoy no lo hayan hecho. Las redes educativas han cambiado y han entrado en juego valores económicos, de ego y, por qué no decirlo, odios personales que hacen que algunos, por determinados motivos, decidan boicotear determinadas propuestas que hace uno al que tienen marcado y tachado en boli rojo. Bueno, tan solo que colabore en el proyecto ya lo hace un mal proyecto para ellos. Sí, y curiosamente son los primeros que hablan de la necesidad de colaborar, compartir y difundir qué se hace en las aulas. Es lo que tienen las contradicciones en un ambiente en el que cada vez son más los yoes y menos los nosotros.

Fuente: Fotolia CC

Pero no pasa nada, voy a seguir insistiendo. En este caso, aprovechando el fiasco del libro colaborativo y la inversión en dominio/hosting, voy a lanzar dos nuevos proyectos en fase beta. Podrían considerarse educativos pero, sinceramente, al igual que la innovación desenfrenada a base de palabrejas extrañas, dejo que cada uno los taxonomice a su libre albedrío. Además, ya informo desde ya que ninguno de los dos proyectos que voy a plantear tienen sentido sin que haya docentes o personas interesadas en la educación que colaboren. Y, como siempre digo, como lo menos importante son los nombres y las personalizaciones, me comprometo desde ya a dejar la idea en manos de cualquiera de esos que cuestionaron el libro colaborativo y que, tantas ganas tienen de meterse a hacer proyectos colaborativos. Por mí, lo importante son los proyectos y no las personas. Así que, ya sabéis. Si lo que os parece mal de los mismos es que forme parte de los mismos, no tengo ningún problema en echarme al lado. Los que me conocen saben que jamás me ha preocupado el figurar en nada. Pero, si no queréis arrimar el hombro, simplemente os pido que dejéis hacer. Tan fácil como eso.

El primer proyecto es algo que ya planteé sobre el papel a una determinada administración educativa. Además, en ese momento tenía un referente a nivel nacional que funcionaba muy bien. Me estoy refiriendo a una red colaborativa horizontal entre docentes inspirada en Internet en el Aula. Aquellos que vivimos ese momento de euforia sabíamos que la solución pasaba, no por establecer modelos verticales de aprendizaje y sí por la colaboración entre iguales. Por ello nacieron también todos aquellos encuentros informales que, a día de hoy, han ido esfumándose para convertirse en modelos excluyentes de castas. Y quiero retomar ese espíritu. Por ello la posibilidad de montar, en el espacio del libro colaborativo, un modelo basado en WordPress que permita integrar una red social donde puedan establecerse foros de discusión, se dinamicen, se presente el trabajo de nuestros compañeros y, en definitiva, sea un lugar de encuentro virtual del que puedan salir muchas cosas. Sin negocio detrás y sin nada más que la necesidad de tener un lugar donde acudir para ver qué se cuece y qué enriquece. Hay muchos docentes huérfanos de ese lugar. No, no me vale considerar Twitter, las páginas de Facebook o grupos de Telegram cerrados como esa posibilidad porque, por mucho que no queramos, hay unas reglas de juego que deben imperar. Por qué no devolver esa ilusión al compartir, a montar poryectos colaborativos, a sentirnos uno más dentro de un colectivo en el que pueden haber miles de ideas que uno puede coger y llevarse a su aula. Por qué no volver al todo en uno en el que los docentes puedan tener su espacio. Por qué no abrir de nuevo puertas más allá de lo mediático. No sé qué os parece o si, a día de hoy, ya no hay espacio para ello porque todo se lo ha comido la mercantilización y mediatización. Al menos yo creo que sí que aún sigue existiendo ese espacio. Por eso la primera propuesta.

La segunda propuesta es la creación de un medio digital donde se publique, por Comunidades, especialidades o proyectos, qué se va haciendo en nuestras aulas. Un diario de docentes para docentes, alejado del merchandising barato de los que existen y donde, más allá de lo más innovador, se publique todo lo que está sucediendo en educación de forma lo más objetiva posible. No es un diario de terceros para docentes. No es un medio digital patrocinado por terceros (aunque puedan, sin tener ningún derecho sobre cómo gestionar el contenido a anunciarse). No es un lugar para vender la aplicación de tal empresa o el método que nos proporciona la editorial de turno. Es un lugar donde se recogerían todas esas noticias que puedan ser interesantes. Lo de las secciones de educación de los medios pero alejándose del lado más empresarial. Y con un equipo de redacción totalmente divergente a nivel ideológico. No tiene ningún sentido dar un sesgo en una u otra dirección a lo que sucede en el ámbito educativo. Secciones de opinión, entrevistas, tecnología educativa, metodología, análisis filosófico, ficción educativa, libros, etc. Lo que yo he buscado en más de una ocasión por internet y no he podido encontrar.

No sé si me he explicado muy bien acerca de los proyectos que llevan tiempo rondándome por la cabeza. Para los anteriores no necesito que nadie invierta ni un euro porque, por suerte o por desgracia, de pobre no salgo pero tengo el espacio comprado para tiempo para cualquiera de los dos. A lo mejor toca hacer campaña de crowdfunding mínima o, simplemente, ir pillando un poco de dinero para los extras pero, sinceramente, se trata de dos proyectos que solo necesitan un par de cosas: ilusión y personas que tengan ganas de colaborar (o echar una mano dentro de sus posibilidades) en los mismos.

Por si a alguno le interesa, puede enviarme un mensaje privado por Twitter, contactar por el blog (en el correo o por el formulario de aquí) o como comentario a este post. No se buscan influencers, gurús o personas con ego: se busca gente con ganas de trabajar en un proyecto para todos de forma desinteresada. Tan fácil o tan difícil como eso.

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