Docente, ¿quieres que tu experiencia en Twitter sea más agradable?

No me había planteado, hasta el día de ayer, la posibilidad de pasar de una política de silenciar a los que rebuznan a silenciar el rebuzno. Quizás, debido al hastío de ver determinadas cosas y, al excelente vídeo de Juan Gómez-Jurado que os cuelgo a continuación (dad clic a la imagen para acceder a él), me he planteado hacer de Twitter un lugar más maravilloso para mí. Ya sé que me perderé parte de todo aquello que me ayuda a ahorrar en psicólogos, pero el planteamiento me parece fantástico.

Fuente: https://twitter.com/JuanGomezJurado

Os voy a poner un listado de palabras a  “silenciar” que, como docentes, permiten tener una experiencia fantástica naufragando por Twitter. Ya, como os he dicho antes, pierde parte de su esencia y te quedas prácticamente sin trolls. Además, puede ser que te pierdas alguna conversación interesante pero, a menos que te guste ir a pecho descubierto, practiques el onanismo del pajarito o te vaya la marcha, hay cosas que deberías silenciar. Eso sí, mi listado es sin orden ni concierto y solo tal y como me han venido a la cabeza.

¿Qué palabras, por sentido común e higiene mental debería silenciar un docente o alguien relacionado con la educación? Vamos a ello…

En primer lugar conviene silenciar dos palabras que ya indican que, lo que va a aparecer en el tuit, tiene poco que ver con la mejora educativa. Además, ambas no excluyen el poder silenciar al medio de comunicación ni su parte del negocio destinada a la educación (en la que participan algunos que, cada vez tengo más claro, que ni quieren ayudar a la educación, ni les interesa más allá de la obtención de un beneficio propio -en forma de reconocimiento, visibilidad o dinero-). Me estoy refiriendo a “El País” y “Santillana“. Son dos vocablos a silenciar. Y, de paso, aprovechad para silenciar “santillanalabs“. Aprovechando me silenciáis a “ineverycrea“, también de la empresa anterior. Cuando silenciáis, se silencia la palabra y el hashtag. Además, da igual escribir en mayúsculas o minúsculas. Lo silencia todo. Aquí tenéis un manual, por si no os ha servido el excelente vídeo anterior, antes de seguir incorporando nuevos vocablos que conviene eliminar de vuestro timeline.

Además, estos días también debéis tener claro que toca silenciar “lomloe“, “Celáa“, “selectividad“, “eVau“, “eBau“, “desescalada” y “COVID-19” (además de “coronavirus“). Se escriben tuits acerca de lo anterior por encima de nuestras posibilidades de lectura y no hay dos que digan lo mismo.

Aprovechando, podemos silenciar “gurú“, “experto“, “evangelizador“, “coach“, “coaching“, “youtuber“, “disruptivo“, “disrupción” y alguno más que seguro que me dejo en el tintero. Como bonus track del silenciamiento, podemos añadir “webinar“, “videoconferencia“, “competencia digital“, “herramientas digitales” y “TIC“. Se puede incorporar, para perfilarlo mejor, “Zoom“, “Jitsi” o “Meet“. Aprovechando, silenciamos “Flipgrid” y “Flipped Classroom”. Ya puestos, podemos silenciar “Google“, “Apple” y “Microsoft“.

Y ya podemos empezar a tener una experiencia de naufragio controlado en Twitter, saliendo cada día con una sonrisa y sin encontrarnos vendedores varios, hacedores de milagros o aspirantes a campeón de capoeira frustrados.

Finalmente deciros que, lo que sería un auténtico orgasmo, sería silenciar “educación” y entrar en Twitter. Eso sí, sin olvidar todo el listado de palabras imprescindibles, como “concebollismo” que seguramente os vienen a la cabeza. Silenciad como si no hubiera mañana. Vuestro humor 1.0 os lo agradecerá 😉

 

0 0 vote
Article Rating
Subscribe
Notifica
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x
Ir arriba