Debates educativos imposibles

Reconozco que el post valdría para todo tipo de debates pero, barriendo para casa, voy a intentar exponer casos reales que demuestran lo que está sucediendo en la mayoría de debates acerca de temas educativos que se están realizando, tanto en redes sociales como en otros lugares. Ya, los primeros son los más chocantes por la necesidad de algunos de arrojarse pedagogía infusa pero, como os he dicho antes, son solo la punta del iceberg.

Fuente: ShutterStock

El modelo Sálvame ha llegado con fuerza al ámbito educativo. Personas que son capaces de defender determinadas metodologías sin haber leído ni una sola conclusión de ningún estudio (ya no pido que se lo hayan leído todo). Argumentos basados en amimefuncionismos sesgados o, simplemente, vídeos de cinco minutos de YouTube. Aún peor es lo de aquellos que, oyendo campanas, se atreven a postularse como expertos en determinadas cuestiones. Lo de los personajes cuyo único debate es el ideológico, mezclando argumentaciones a cual más absurda, también es de traca.

Permitidme exponer mi experiencia personal de estos últimos días. Se puede extrapolar a otras experiencias parecidas, pero creo que estas últimas ilustran bastante bien la idea que pretendo transmitiros.

A veces lanzo frases en función de una determinada ideología (que tengo y que, en determinadas cuestiones puede aflorar en ciertos aspectos). Un ejemplo de ello sería la defensa a ultranza de la escuela pública y la necesidad, para poder mejorarla, que los políticos y trabajadores de la misma, usaran ese servicio. Es complicado vender Mercedes si uno acude al concesionario en su BMW. Algo que parece lógico pero que, para algunos, va en contra de sus libertades. Los mismos que, curiosamente, impiden la libertad en otros aspectos sociales. Ya, el personal estamos plagados de contradicciones.

A lo que iba. Se puede cuestionar mi tuit e, incluso, alguno podría aportar posturas divergentes y argumentar contra lo anterior pero, algunos se pasan de frenada. Un tipo que, por lo visto no tiene la más mínima relación profesional con la educación, me dice que, por proponer esa medida soy un defensor de Cuba, Venezuela para adornarlo, finalmente, con Corea del Norte. No sé qué tiene que ver defender la escuela pública con lo anterior pero va, compro pulpo. El problema es que, al final de todo el debate me llama fascista. Coño, en qué quedamos. La calidad de la argumentación es fantástica. Por cierto, extrapolándolo si me permitís a muchos debates… ¿no os da la sensación que muchos derivan a Cataluña, Venezuela, Trump, etc. sin tener nada que ver? ¿O es solo mi percepción sesgada? Es que, al final, lo de mezclar argumentaciones y jugar siempre al comodín de algo que no tiene nada que ver…

Me gustaría seguir con otro tuit en el que decía, entre otras cosas, que la neuroeducación no existe, los vídeos de los flipped son un truño, el mindfulness debería estar aplicado con mucha precaución por parte de psicólogos y que, para creer en inteligencias múltiples, uno debería tener muy pocas luces. Un tuit que, sinceramente, puede ser totalmente custionado por muchos. Lo reconozco. Es de esos tuits que en bruto pueden ser totalmente cuestionables pero…

Sí, ha habido críticas al tuit pero, curiosamente, por parte de algunos que ni se han dignado a leer nada de lo que existe. El caso más flagrante ha sido el de un docente, al cual le envías artículos de investigación que cuestionan las inteligencias múltiples y te dice para qué va a leerlos. Que está claro que existen. Joder. Nivel top. Por lo visto algunos viendo el vídeo de Ken Robinson, escuchando una charla del gurú de turno o, simplemente leyendo partes de un artículo en un blog cualquiera (como éste) ya son capaces de saber muchas cosas. Lamentablemente, ese debate queda totalmente falto de algo por parte de uno de los participantes si hay uno que ha leído cosas y otro que no ha leído nada. No es el mismo nivel. Al igual que no es el mismo nivel de debate el que puedo tener yo acerca del plan de entrenamiento para correr una maratón con una persona experta en el tema. Para algo existe la gente que sabe de las cosas.

Esto de que todos quieran saber de todo no es malo. Lo grave es cuando algunos creen que saben de todo sin tener ni pajolera idea de nada. Estar haciendo un curso de formación y encontrarte como tutor a alguien que tiene menos capacidad que la mayoría de asistentes al mismo, sucede. Puse como ejemplo el de un maestro de Educación Física que está tutorizando a licenciados en Historia acerca de un curso de la Guerra Civil. Pero, ya sabemos todos que el gran experto en Leonardo da Vinci es un presentador de la tele. Y que nadie le cuestione que saltan hordas de admiradores. Ése es el nivel de la situación actual.

Hay debates educativos imposibles y, al abrirlos, uno ya debería darse cuenta. No es el debate porque, al final, todo es debatible. El problema es cuando en ese debate hay niveles muy diferentes, realidades que no quieren verse (lo de cuestionar datos objetivos ya es de traca -y no me refiero al cocinado de los mismos-) o, simplemente, algunos que creen que saben mucho y no han leído nunca nada del tema. Eso sí, dejémosle la ilusión porque, seguramente mañana en las redes veremos como un tipo desde el móvil le va a decir a un cirujano cómo debe realizar su operación de transplante. Y sin ningún rubor por parte del primero claro está.

Si queréis hablamos del contenido del post. Eso sí, para debatir sobre temas que desconozco, como por ejemplo cómo ligar en las redes sociales, no creo que sea la persona más adecuada para responderos a vuestras dudas. Buscad a un cura con ganas de gresca. Ellos, con la gran cantidad de cursillos que imparten, sí que saben de matrimonio y relaciones 😉

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