De Olimpiadas Matemáticas femeninas, tildes e influencers

Hay días en los que me despierto con ganas de escribir sobre algo en qué pensé antes de irme a la cama y, por desgracia para mí, me acabo viniendo arriba al despertarme, enfangándome a base de bien. Os prometo que la intención de hoy era hacer un recopilatorio de la gran cantidad de artículos publicados acerca de investigaciones educativas que he perpetrado en este blog pero, repito, esto se me ha ido de las manos y el conflicto me llama. Bueno, no me llama porque yo no le veo ningún tipo de conflicto en lo que voy a contar a continuación, pero ya me conozco el percal y la catadura moral de algunos.

Pues bien, hoy toca hablar de dos temas muy controvertidos: las Olimpiadas Matemáticas femeninas y las tildes. Un dos por uno en toda regla.

Empiezo, si me permitís, por el primer caso y os pongo un poco en contexto. Pues bien, resulta que hace nada, aunque ya se habían hecho “concursos” previos, delimitados solo a alumnas, se han realizado las ¿primeras? Olimpiadas femeninas de Matemáticas para alumnas de ESO (enlace). Nunca he entendido muy bien qué se pretende con esta discriminación o qué interés hay en decirles a las mujeres que “son diferentes” en ámbitos como, en este caso, el matemático. ¿Les estamos diciendo con estas Olimpiadas que son inferiores a los chicos de su edad? ¿Les estamos inculcando que, por ser mujeres, deben hacer unas Olimpiadas solo para ellas para que así puedan ganar? ¿Me lo estáis diciendo en serio?

Y ya no entro en aquellos comentarios a la noticia de las Olimpiadas femeninas en las que algunos las defienden bajo el pretexto de “ser un entorno seguro para ellas”. ¿De verdad un aula de la Universidad es tan peligrosa para ellas que no puede haber chicos en la misma? Es que, sinceramente, no lo entiendo. No lo entiendo tampoco como padre de una hija que, dentro de sus planes, pasa por hacer una carrera relacionada con las Matemáticas si no cambia de opinión en Bachillerato. No considero que mi hija sea diferente de sus compañeros. No considero que deba competir, en caso de que lo hiciera, solo con personas de su mismo sexo. No lo veo. Pero bueno, visto que hay algunos que defienden actividades STEAM solo para chicas, Olimpiadas solo para chicas, etc. recordándoles que necesitan apoyo continuo porque “son chicas” es algo que no entiendo. Pero bueno, seguro que algunos dirán que es porque soy hombre pero es que hay muchísimas mujeres que no lo entienden. Diría que la mayoría.

Pisado un charco voy al siguiente. A hablar de tildes. Pasar de Matemáticas a Lengua. Así pues, voy al segundo de la mañana…

Os voy a poner un vídeo en el que un “influencer”, de esos que ven nuestros alumnos y que para ellos tiene más valor de lo que pueda decir un docente, en el que dice que aprender ortografía es algo que no sirve de nada. Que el éxito profesional no depende de acentuar o no correctamente. Ya no digamos en otros vídeos en los que dice que “ir a la escuela no sirve de nada”. Un discurso, curiosamente, comprado también por algunos docentes que están en contra de restar por errores ortográficos y leer libros reglados. Es que, como todos sabemos, leer el Lazarillo de Tormes, es hacer un flaco favor a la lectura. Ya no digamos La Regenta o tener que leerse a Joanot Martorell.

@lladosfitness ¿Desde cuando una tilde te ha cambiado la vida? #Fypviral #lifestyle #tilde #dinero #exito #objetivo #consejo #estilodevida ♬ sonido original – Llados

El problema no es que haya tipos que suelten las burradas del vídeo anterior. El problema es que hay docentes que defienden, sin tanto lenguaje vulgar, lo mismo. Incluso en múltiples ocasiones he leído a todo un profesor de Lengua, muy mediatizado, decir que la ortografía y la sintaxis no sirven de nada. Que lo que debemos hacer es dejar de perder el tiempo con eso y ponernos solo con la parte oral. Es como esos que apelan a la necesidad de no memorizar nada porque todo está en Google o, simplemente, a no hacer deberes porque hacer deberes es segregador. En qué mundo me ha tocado vivir.

Un vídeo de este personaje echa por tierra el trabajo de muchos docentes. Las afirmaciones de algunos compañeros, siempre criticando a quienes no hacen las cosas como dicen, sin ningún tipo de evidencias, que deben hacerse, también ayuda a ese desprecio absoluto a la labor profesional de los que, día tras día, están intentando tirar de ese alumnado que tienen delante. Pero bueno, repito, es la sociedad en la que me ha tocado vivir. Y, como dicen algunos, nada mejor que mirar a otro lado, intentando vivir bien y sacar rédito del contexto educativo en el que nos encontramos. El problema es que a mí no me sale. No me sale mirar a otro lado. No me sale dejar de creer en que debemos cambiar las cosas (no solo) en educación para ser cada vez mejores y, de paso, vivir todos mejor. Iluso que es uno.

No son muchos ni son la mayoría, pero hacen mucho ruido y mucho daño.

Espero me disculpéis por haber mezclado cuestiones pero, como buen catalán, si puedo ahorrarme un artículo, mejor.

Mis libros

  Nuevo canal de WhatsApp

Aparte de la posibilidad descargaros mis libros en formato digital a partir de cero euros desde el botón de arriba, también podéis donar desde aquí. Y recordad que suscribirse al canal de WhatsApp no implica compartir vuestro número de teléfono. Solo implica que vais a poder consultar todos los artículos que publico en este blog por ahí.

Publicaciones Similares

6 comentarios

  1. No puedo estar más de acuerdo con lo que expones sobre el supuesto retraso en el ámbito tecnológico y matemático de las alumnas en todos los niveles educativos. Yo pienso que la problemática se ha trasladado desde el enfoque social al educativo y sí, muchas mujeres no entendemos este concepto de igualdad y feminismo. En mi caso, en muchas ocasiones, hasta me da cierto recelo expresar lo q yo entiendo por igualdad y feminismo, no sea que se confundan las ideas. Esta supuesta brecha de la que se habla tanto en las matemáticas entre chicos y chicas, creo que también está fomentada por los medios de comunicación. Hoy mismo es un tema del que se ha hablado en varios medios.
    En conclusión, se plantea un problema que no existe y los verdaderos problemas se quedan sin resolver, y no son pocos precisamente.

  2. Lo lógico es que los partidarios de los concursos segregados por sexo fueran partidarios de la educación segregada por sexo, ¿no? Y ya puestos, que los profesores también estuvieran segregados por sexo. “Los chicos con los chicos y las chicas con las chicas”, se decía hace muchos años … Lo que no sabemos es hasta cuando hay que mantener la segregación para que se sientan seguras, ¿hasta la andropausia/menopausia?

  3. Hola, Jordi:

    Más razón que un santo es lo que tienes. Soy mujer y feminista de verdad, no “de postureo”. A mí ningún ” iluminado, iluminada o “iluminade” (qué hartura de lenguaje inclusivo ridículo, que soplagaitez, de verdad) va a decirme lo que tengo que hacer como mujer. Las olimpiadas matemáticas femeninas son un insulto a las mujeres como un piano de grandes. Y un desprecio absoluto hacia los chicos varones, como si fuesen una especie de energúmenos a los que hay que alejar de las chicas. Soy de ciencias, de ciencias “técnicas”, además. Jamás me sentí discriminada en mis estudios por ser mujer. Nunca me planteé que no pudiese hacer una carrera científica ni que fuese menos capaz que los varones. Ni yo, ni ninguna mujer de mi generación (50 añazos arrastro). Lo del fomento de las ciencias entre las mujeres que nos endilgan ahora es simplemente postureo, moda, estupidez y negocio. Un asco. Que miren por qué la maternidad nos frena, que es lo que hay que arreglar, que afecta por igual a ciencias y a letras…. y que se vayan a pastar. Qué gentuza…

    1. Hay muchas cuestiones que deben revisarse que afectan negativamente, en ciertos contextos, a las mujeres. Entre esas la que comentas y que son las que deberían arreglarse (o establecer ciertas medidas para que no fueran discriminatorias, a ningún nivel). El problema es que hay un discurso que, al final, lo que acaba siendo es totalmente contraproducente para vosotras. Un discurso y algunas cosas, como esta, que es totalmente condescendiente para vosotras. Y la condescendencia es algo que jamás debería hacerse con nadie porque es incentivar la desigualdad.

Deja un comentario