Coordinación Primaria-Secundaria, una cuestión clave para la mejora educativa

El sistema educativo es un sistema basado en islas. Islas representadas por etapas, materias e, incluso, aulas. Hoy, sin ir más lejos, en mi instituto hemos hablado acerca de las reuniones de coordinación entre Primaria y Secundaria. Algo que ha pasado, sin pena ni gloria, en otra de esas reuniones en las que nadie decide nada y en las que los acuerdos adoptados brillan por su ausencia. Un tema capital para mejorar el sistema educativo. Un tema mucho más importante de lo que da la sensación por el escaso tiempo que se le dedica y los runruneos que, desde Secundaria (y sé que también sucede en Primaria) emiten muchos docentes cuando se hace referencia a esas reuniones de coordinación.

Fuente: http://www.cepindalo.es

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Este curso me ha apetecido, a pesar de ser uno de los que poco puedo coordinarme -por ser mi materia exclusiva de Secundaria y novedosa para los alumnos que llegan a primero de ESO-, tomar la palabra en la reunión. Me ha apetecido proponer un intercambio entre los docentes de Primaria y Secundaria. Algo más allá de la reunión a la que todos evitan ir y que no sirve, por experiencia de años anteriores, de nada. Sí, una reunión de media hora (o, como mucho, una hora) en la que se habla de lo que se hace y no se pisa la realidad sirve de bien poco. Más aún en etapas cuyo desconocimiento entre ambas por parte de la mayoría de sus profesionales lastra cualquier tipo de decisión.

¿Por qué no nos sentamos más tiempo con los maestros de Primaria, acudimos a sus centros a ver lo que hacen y, establecemos unas líneas de trabajo alejadas de la etapa en la que estemos trabajando? ¿Por qué no podemos de una vez hablar de tú a tú entre dos de las etapas (junto con la de Infantil, que no me gustaría dejar de mencionar) más importantes de nuestro sistema educativo? No se trata de primarizar la Secundaria ni de secundarizar la Primaria; se trata de ver qué ideas se nos ocurren para mejorar la educación de nuestros alumnos. Ver qué necesitan. Ver cómo articulamos dichas necesidades. Ver qué necesidades tenemos en Secundaria. Ver qué posibilidades de aprender tenemos en Secundaria de los grandes maestros que hay en Primaria. Lluvia de ideas. Mejora educativa al margen de la tipología de centro. Mirar al alumno frente a los intereses personales. Analizar peros. Sopesar problemas. Intentar remar hacia el mismo destino. En definitiva, romper de una vez aquello que implica lugares irreconciliables porque uno ya está harto de oír en su centro que la culpa es de Primaria. Y, como también conozco lo que piensan muchos maestros, tampoco me gusta que se hable de la falta de pedagogía del profesorado de Secundaria. Pero si no nos sentamos a hablar y, como no, a ver lo que pasa, poco podremos hacer para romper esta desconfianza.

Coordinarse entre etapas es uno de los primeros pasos para alcanzar una mejora educativa. Si seguimos jugando a nuestras parcelas y desencuentros estamos haciendo un flaco favor a los futuros integrantes de una sociedad cada vez, por desgracia, más individualista.

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