¿Cómo gestionar Twitter?

Fuente: Pixabay

Empezar de nuevo trae, a su vez y una vez eliminada la antigua cuenta de Twitter, la disyuntiva acerca de cómo gestionar Twitter para que no se convierta en “el mismo Twitter que ya tenía”. Si uno quiere reinventarse no puede cometer los mismos errores ni funcionar de la misma forma. Es por eso que voy a intentar explicar en este post las opciones que uno tiene a la hora de gestionar la cuenta del pajarito en función de varias cuestiones.

En primer lugar, lo que es más importante, es saber para qué vamos a usar Twitter. ¿Lo vamos a usar a nivel profesional? ¿A nivel personal? ¿A nivel mixto? ¿Para hobbies? ¿Para generar negocio? Si lo usamos a nivel profesional, lo lógico es empezar a seguir a personas que nos aporten cuestiones relacionadas con nuestro trabajo. Vale lo mismo para el tema de aficiones. Eso sí, reconozco que es harto complicado el separar lo profesional de lo personal en una red social que, cuyo nombre indica, está abierta a poderse uno explayar de cualquier cosa. Más aún por la facilidad que, con un simple dispositivo móvil, se te da para lanzar un tuit. Tuits que, añado, jamás van a poderse borrar por mucho que cierres la cuenta e intentes desaparecer.

Es importante también saber si nos vamos a escudar en el anonimato o vamos a dar la cara. Ello es relevante porque, en caso de crear un cuenta anónima, debemos tener claro el sentido de hacerlo y las implicaciones. Lo mismo por si se da la cara con nombre o dando suficientes pistas de quién se halla tras la cuenta. Nada tiene que ver lo anterior con el nombre de usuario elegido, que va a depender de otros factores. Y, tal y como he dicho en el párrafo anterior, puede haber gente que genere una cuenta por el simple hecho de ser reconocido, generar seguidores o, simplemente, conseguir un negocio futuro gracias a ello. No olvidemos que hay cuentas de Twitter, especialmente con un nutrido grupo de seguidores, que cada cierto tiempo publican tuits por los que les pagan. O, simplemente en la mayoría de casos relacionados con mi profesión, les permite tener a ciertas personas visibilidad para que las llamen para cobrar haciendo determinadas cosas.

Otra cuestión clave es el modelo de silenciar y/o bloquear. ¿Debemos silenciar o bloquear a los trolls? Por mucho que intentemos no ofender a nadie y, más en el Far West que es “pajarolandia”, siempre vamos a tener respuestas a nuestros tuits que van a ser muy difíciles de responder o contraargumentar. Reconozcámoslo, no se puede debatir siempre y, ahí existe la posibilidad de, o bien silenciar o bloquear porque, habitualmente, si alguien te ha enfilado, va a ir siempre a por ti. Algunos cogen mucho cariño y, seamos sinceros, en algún lugar han de abocar sus frustraciones. Yo siempre he sido más partidario antiguamente del “silenciar” porque estás haciendo tu buena obra del día y dejas, al pobre que no tiene otra cosa que hacer que jugar en Twitter, un espacio para seguir rebuznando a placer. Si bloqueas le das una alegría. Y sí, yo soy partidario de segundas oportunidades. Siempre creo, aunque sepa por experiencia que es difícil, que las personas en Twitter pueden cambiar.

Siguiendo con la gestión de la cuenta llega un tema que, para mí está siendo bastante arduo de gestionar: ¿Sigo a todos los que me sigan? ¿Sigo a los que me interesan según el modelo que haya seleccionado de Twitter (profesional, personal, hobby, etc.)? ¿No sigo a nadie y simplemente lo uso para debatir con el que quiera hacerlo o comentar mis posts del blog? Es una decisión que, en mi caso, estoy meditando. Por cierto, no es nada recomendable usar el “sigo porque me siguen” ya que, al final, puede ser poco relevante lo que estén comentando. Eso sí, que no sea recomendable para mí no significa que no pueda ser una opción válida para vosotros.

No es tan relevante tomar una decisión previa al uso de Twitter pero, como en mi caso ya salgo de una cuenta para empezar en otra, intentando no cometer los errores que cometí anteriormente (¡no me arrepiento de ningún tuit, ni lo he hecho por desaparecer de ningún sitio!), sí que hay aspectos que son bastante relevantes acerca de cómo gestionar mi nueva cuenta.

Por si os sirve, lo he compartido en esta moleskine que, como podéis comprobar los que os pasabais antaño por aquí, es ligeramente diferente de la que había. Al igual que lo es mi nueva cuenta de Twitter. Una cuenta de Twitter a la que, por cierto, ya hay un youtuber que me tenía bloqueada en la otra que me han dicho que ya me ha bloqueado. Debe ser de esos que no está de acuerdo con las segundas oportunidades. Y, en Twitter, al igual que en la vida real, creo que dar segundas oportunidades es algo imprescindible. Pero, como digo siempre, ésta es solo mi opinión. Una opinión tan válida como la de cualquiera.

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Fernando
Fernando
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18 days ago

Hola. Buen artículo. La verdad es que dices verdades como puños. Es difícil recomenzar y más aún no cometer los mismos errores de antaño. Además siempre está el mismo listo que va a ir a fastidiarte estés donde estés y seas quien seas. Como en la vida real vamos. Un saludo feliz día.

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