¿Bilis? Jamás ;)

Creo que jamás he escrito un post impulsado por la rabia o por la bilis. Puedo escribir en caliente, frío o templado pero, por suerte, nunca escribo por antipatía, enemistad o cólera. Tampoco lo hago por simpatía o cariño. Escribo acerca de lo que veo y/o leo. Interpreto algo para dotarlo de sentido para mí. Y jamás estoy en desacuerdo a nivel personal. Estoy de acuerdo o en desacuerdo con ciertas cosas que algunos proponen. Cosas totalmente puntuales y jamás extrapolables al resto del trabajo que uno hace.

Fuente: Twitter

Si uno de mis amigos hace algo mal lo digo. No puedo evitarlo. Lo mismo para personas con las que no tengo, salvo por una virtualidad excesivamente potenciada, ningún tipo de relación. No es malo cuestionar lo que se hace. Tampoco lo es cuestionarse uno mismo. Algo muy alejado de la bilis que algunos, demasiado demagógicamente, se empeñan en dotar a toda la crítica. No, no es tan sencillo. Lo sencillo es cuestionar la crítica dotándola de bilis. Lo complicado es gestionar esa crítica, analizarla y entender los porqués de la misma. Reconozco que es mucho más cómodo llamar gilipollas a alguien que tener un debate con él. Y más en el paraíso del zasca sectario y sin fundamento.

Las redes amplifican debates. A veces encubren la propia falta de ganas de debate o, simplemente, la incompetencia de algunos en subsistir al mismo en base de argumentos sólidos. Lo fácil es el tuit, el retuit o el me gusta. Lo difícil es articular algo más allá de eso. Y no voy a cuestionar los tiempos o el uso que cada uno da a las herramientas que tiene disponibles en cada momento. Ni voy a entrar en las limitaciones de cada uno. Todos tenemos nuestras limitaciones. Unos las sustituyen por Google y otros las asumimos.

Cuando uno hace algo y ese algo se mediatiza, ya sabe que va a estar sometido a juicios populares. No es malo juzgar ni que te juzguen. Lo grave es creerse que ese juicio, salvo por lo que te pueda aportar a nivel de aprendizajes, tiene ninguna repercusión real. Bueno, salvo que uno sea un vicioso del asunto. Sobre vicios, salvo los que le vais contando a Siri, poco voy a decir. Allá cada cual con los suyos…

Escribir con bilis es peligroso. Es más fácil escribir con bilis en un tuit que en un post. Por eso me gusta tanto seguir manteniendo esto. Y no, esto más allá de una terapia sin intención, no tiene un mayor sentido. Y muy poca bilis aunque para algunos pueda ser usado lo anterior como excusa. Sed buenos ahí fuera.

Dedicado a @enguita porque, aunque las hiperaulas me parecen un despropósito y ha sido un fracaso en el pasado (años 20-30 en Estados Unidos y, el más reciente proyecto Horitzó 2020 de los Jesuitas), cuestiono ciertas afirmaciones “circadianas” o, simplemente, hay temas políticos en los que estamos en las antípodas, jamás ha sido cuestión de bilis ni de calores varios 😉

Llevo siguiendo el proyecto de "hiperaulas" desde sus inicios (y no solo en notas de prensa). Lamentablemente, como he dicho en el post anterior y en Twitter, me parece un "truño" basado en falsas premisas pedagógicas. Y ya no entro en el tema más mercantilista del asunto...

Si te apetece colaborar en mantener el blog, en los proyectos que tengo en mente o, simplemente, te apetece invitarme a horchata…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

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