A la mierda el Candy Crush

Lo siento. Más allá de la cuestión de Celia Villalobos, supuestamente, jugando al Candy Crush ayer en el Parlamento me preocupan bastante más otras cuestiones. Cuestiones que no tienen tanto espacio mediático pero que sí que permiten inferir muchas cosas acerca de algunos grupos de presión. Me estoy refiriendo a la publicación del currículum de religión (católica) en el BOE en el día de ayer.

Así que a la mierda el Candy Crush y lo vergonzante de determinadas actuaciones de esos políticos que dejan fatal al resto que lo están haciendo bien (que hay muchos más de los que nos pensamos) para ir a hablar de una cuestión bastante más seria. La introducción de un currículum que, entre sus perlas, apoya el juicio contra Galileo y Servet además de postular por el creacionismo divino. No, no lo digo yo, lo dice el BOE.

Vamos a por algunos de esos puntos que, a más de uno, nos sonrojan.

Califica las respuestas de sentido que ofrece el ateísmo, agnosticismo o laicismo y las contrasta con la propuesta de salvación que ofrecen las religiones.
Por lo visto sólo nos vamos a salvar si creemos en alguna religión (no sólo la católica). Considerar la salvación como una meta segregadora siempre resulta interesante. Lo siento, uno no va a ser mejor o más salvable en función de la religión que practique. Si hay algo más allá (discutible y no demostrado científicamente) no creo que la valoración de un individuo venga por la religión que hubiera practicado y sí por sus actos. Así que, ser bueno y salvable no es exclusivo de estar bautizado, ir a una iglesia, sinagoga o mezquita. Ni, por cierto, tampoco ponerse un escurrepurés en la cabeza.
Reconoce con asombro y se esfuerza por comprender el origen divino del cosmos y distingue que no proviene del caos o el azar.
¿Qué pensarán los físicos teóricos acerca de esta divinidad de la creación del cosmos? ¿Nos cargamos la teoría del Big Bang? ¿Por qué nos empeñamos en encontrar Bosones de Higgs cuando la religión nos da la solución? ¿Qué sentido gastar millones en investigación acerca del origen del Universo cuando algunos lo tienen tan claro?
Se informa con rigor y debate respetuosamente, sobre el caso de Galileo, Servet, etc. Escribe su opinión, justificando razonadamente las causas y consecuencias de dichos conflictos.
¿Causas de dichos conflictos? Que a algunos se les desmontaba el chiringuito. Querer debatir sobre algo para apuntillar ideas contrarias a la realidad dice mucho de la intencionalidad de este punto. Lo siento, a Galileo y Servet los juzgaron por ir contra la iglesia y tener ideas “científicas”. Poco se puede razonar sobre lo anterior. La realidad es indiscutible por mucho que se empeñen en dotarla de subjetividades ideológicas.
Conoce y explica los diferentes problemas bioéticos relacionados con el origen, el desarrollo y el final de la vida.
No al aborto, no a la eutanasia. Hablemos claro. ¿Alguien se imagina que un docente se postula abiertamente a favor del aborto en su aula? ¿Se imagina alguien lo que supondría lo anterior? En cambio, posicionarse en contra, no sólo se avala… se subvenciona. Y con lo anterior no estoy expresando ningún tipo de posicionamiento personal ya que la decisión de abortar o acabar con la vida de uno creo que es algo más personal que de terceros.

 

El problema no es creer o no creer. Ni tan sólo si uno es ateo, católico, judío, musulmán o creyente en el dios espagueti. El problema fundamental es pagar con el dinero de todos una asignatura totalmente ideológica. Porque, seamos sinceros, ¿alguien se cree a estas alturas de la película que este currículum no surge de la presión de determinados grupos de poder? Por cierto, grupos de poder que poco tienen que ver con el cura de pueblo o con el catequista de buena fe y mucho con esa élite que tanto conocemos y sufrimos.

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