20 cosas que quizás mejoren la educación

Se me acusa en muchas ocasiones de ser excesivamente pesimista en mis redactados sobre temas educativos. De no dejar la puerta abierta a la esperanza y de demoler, de forma más o menos cínica, la ilusión de algunos en cosas que, como dije ayer, no van a mejorar la educación. Por tanto y aprovechando que hoy ha sido un día en el que he recibido una buena noticia (bueno, la recibí ayer pero cuenta para hoy ya que ya había perpetrado el post matutino), me pongo mi disfraz de optimista y voy a deciros 20 cosas que quizás mejoren la educación. Sí, el disfraz tiene ya sus años y el quizás es algo que se cuela por alguno de sus agujeros.

Fuente: Pixabay

Ya puestos me pongo a recordar que no me gustan las listas pero, al final me facilitan mucho ceñirme a determinados postulados que planteo en mis artículos. Sin enrollarme mucho más, le’ts go. Es una pena que el de “zarpamos” haya abandonado su blog. Había cosas que, quitándole la venta del producto, me gustaba leer.

Mejorar la competencia digital de los docentes podría llegar a mejorar la educación. Y voy a ceñirme al concepto de competencia digital porque algunos lo relacionan con saber usar una determinada herramienta. No, ser competente digitalmente significa poder saber moverte con fluidez en el uso de herramientas tecnológicas.

También añadiría que quizás acabe mejorando la educación los recursos que se invierten en formación del profesorado. Al menos, a más recursos, hay una mayor posibilidad de encontrar algo que sirva a los docentes en su día a día. Se ha de rebuscar pero, si aumenta la oferta, a lo mejor se cuela algo que pueda repercutir positivamente en el aula. A veces hay formación que repercute positivamente en la praxis y en la sabiduría de los docentes que imparten clase.

Las ratios reducidas también podrían llegar a mejorar la educación. Tengo claro que no se trata de personalizar uno a uno pero, en mi opinión, mantener aulas con más de treinta alumnos no mejora la educación. Cualquier reducción de ratios posiblemente lleve a una mejoría de los resultados del sistema educativo.

Relacionado con lo anterior, hay una apuesta que están haciendo algunos centros por la codocencia (dos o más docentes en el aula) que tiene muy buena pinta. Ojo, una cosa es la codocencia en un grupo de treinta mediante dos docentes en el aula y otra, muy diferente, la que venden algunos centros educativos “innovadores” con setenta alumnos para tres docentes. Cualquiera que sepa dividir y no haya sufrido el método ABN, seguro que inmediatamente ve dónde le quieren tangar.

La difusión de metodologías puede llegar a mejorar la educación. No me estoy refiriendo a que se potencie el uso de una concreta. Me refiero a que cuantas más estrategias metodológicas conozcan los docentes, más recursos tendrán para poder adaptarse a sus alumnos.

Las redes sociales también pueden ayudar a mejorar la educación mediante la difusión de prácticas y recursos educativos. Añado a lo anterior, aunque sea ligeramente diferente, la existencia de blogs en los que, altruistamente, muchos docentes cuelgan materiales de sus asignaturas sin pretender “ser mejor que”, “ni ganar premios”, “ni conseguir seguidores”, “ni ganar pasta con los contactos que van a hacer”, ni…

Los docentes que “adoctrinan” (y no estoy hablando de los de religión) también pueden ayudar a dar otro punto de vista acerca de ciertas cuestiones sociales que, quizás, puedan llegar a calar en los alumnos. A más cantidad de inputs diferentes, entre los que los alumnos puedan analizar e incorporar/descartar en su conformación como personas, mejor.

A veces los sindicatos también sirven y, aunque estén muy denostados interesadamente por parte de terceros (y también se ha de reconocer que, hay algunos liberados -pocos pero, curiosamente, se ven mucho- que dejan mucho que desear) para mejorar las condiciones laborales de los docentes. Y, a mejores condiciones laborales de los profesionales de cualquier ramo (educación incluida), mejor trabajo se hace.

La difusión de investigaciones educativas serias y las charlas sobre las mismas, alejándose del fenómeno de las pseudociencias educativas, también pueden ayudar a arrojar valores científicos en los que basarse. Bueno, ya sabemos que la educación es una ciencia social (para algunos no llega a ser ni ciencia) pero podemos obtener de esas investigaciones algunos indicadores. No está mal poder tener una idea más o menos científica de qué funciona. Eso sí, lo anterior no excluye que, al final, sea más una cuestión de adaptación al alumnado y experiencia. Hablando de experiencia. A mayor experiencia, mejora educativa. Estoy convencido de que conforme aumenta la experiencia de los docentes (ya lo sé, hay excepciones) mejora el propio sistema educativo.

Llevo la mitad y me estoy quedando sin ideas. ¿Será verdad que soy un pesimista nato y no puedo ver la luz al final del túnel? Lo importante es perseverar. Sigamos…

El trabajo por proyectos en etapas de escolarización inicial. Trabajo por proyectos complementado por estrategias de lectoescritura (sin forzar el momento de inicio de lectura a los tres años como pretenden algunos), potenciando la realización de operaciones matemáticas sencillas y entender algunos problemas básicos, puede mejorar la educación.

Otra clave para la mejora de la educación es que hay profesionales que se han incorporado en los últimos tiempos en docencia con una visión muy diferente de ciertas asignaturas (estoy hablando de la Educación Física y la Música). Antes Música la daba en primero de BUP el que pasaba por ahí y de Educación Física, salvo excepciones, teníamos a las de la Sección Femenina. Ahora son profesionales que salen de Conservatorios y de carreras como INEF. Es otro nivel de profesionales. A mejor currículum y formación académica, más posibilidades de ser buenos profesionales. La vocación ya sabéis que no influye para ser un buen profesional de la docencia.

A los medios de comunicación, a veces, se les cuela (o cuelan para disimular) alguna noticia positiva de docentes. Ese chute de ánimo también puede ayudar a mejorar la educación.

La mayoría de padres, por mucho que se difunda lo contrario, apoyan a los docentes en su trabajo y se preocupan por sus hijos. Eso también ayuda a que exista esperanza. Por cierto, a más preocupación de los padres por sus hijos, más tiempo con ellos y más comunicación, mejores resultados en el aprendizaje.

Os va a parecer raro pero incorporo a la administración educativa como motivo de esperanza para mejorar la educación. Ahora que estoy dentro sé que, al igual que sucede en los centros educativos, la mayoría se preocupan porque funcionen las cosas. Un detalle, administración educativa es el docente que está en el aula, el que está fuera de ella en una asesoría o el político que la gestiona. Hay buenos y malos profesionales en todas partes pero, antes sabía que en los centros eran minoría los malos y ahora sé que en la parte “más negra para algunos” de la administración educativa, también son minoría. Determinadas decisiones políticas también pueden ayudar a mejorar la educación. Y algunas decisiones políticas en ese sentido (menos de las que me gustaría) se están tomando.

Me he quedado a tres de las veinte. No me lo tengáis en cuenta pero, como siempre hago, os dejo los comentarios para que podáis añadir lo que queráis.

Hay motivos para deprimirse al ver ciertas cosas pero también hay motivos para la esperanza. Y, a pesar de lo que estemos viendo algunos en Twitter, la Educación en mayúsculas se juega en otros campos. Campos en los que no importa el número de seguidores, lo que se diga o lo que se venda. Campos en los que importa es cómo se juegue, en qué condiciones está el campo, si el árbitro ve los fueras de juego y si los jugadores se han preparado el partido (o se lo han podido preparar).

Le dedico este post a Roser porque ayer me dijo que fuera un poco optimista. La verdad es que lo soy… aunque algunos no se lo crean.

Si te apetece colaborar en mantener el blog o en los proyectos que tengo en mente…
Buy Me a Coffee at ko-fi.com

0 0 vote
Article Rating
Subscribe
Notifica
guest
4 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
Clara

Yo añadiría a la lista las próximas convocatorias de oposiciones, que también pueden mejorar la educación, porque van a permitir a los docentes que las superen (y que quieran hacerlo) reflexionar y mejorar su práctica docente de forma más desvinculada e independiente. Podrán estar en situación de verse más libres de condicionantes a la hora de discernir las estrategias que le han funcionado en el aula de las que no lo han hecho sin que ello suponga poner en riesgo su continuidad laboral en los centros en los que trabajan.

Mábel

Un poco de autocrítica también mejorará la educación. Autocrítica entre los docentes, la administración, las familias…Parece que nos cuesta un poco mirarnos y buscar que parte de responsabilidad tenemos en que las cosas no funcionen.
Y, por favor, no seas muy duro conmigo. Soy de las que creen en los unicornios, en que todo el mundo tiene algo de lo que se puede aprender y disfruto en una conferencia de Santos Guerra, en un curso poniendo postit y con las comeduras de cabeza que me provocas tú. ¡ Qué le voy a hacer, soy muy fácil!

4
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x
Ir arriba
72 Compartir
Compartir72
Twittear
WhatsApp
Email