10 ventajas del libro de texto digital

No hay manera. Intentar vender un producto bajo falsos supuestos es algo demasiado habitual cuando nos referimos al negocio educativo. Vender libros de texto digitales bajo falsas comparativas con el libro de texto tradicional no tiene precio. Menos aún cuando las supuestas ventajas no son tales.

El otro día llegó a mis manos una infografía que tuiteó @aulaplaneta. La cuenta de Twitter que sirve para vender los productos educativos (especialmente su plataforma) de la Editorial Planeta. Cuenta que, por cierto y más allá del despropósito de la infografía que os cuelgo a continuación, es de las que conviene seguir por ser de las mejor gestionadas dentro de las que poseen las editoriales de libros de texto. Pero vayamos a lo importante. Analicemos esa maravillosa infografía y las supuestas ventajas que supone pasar del formato analógico (en papel) al digital.

Fuente: aulaPlaneta

Fuente: aulaPlaneta

  • Motiva a los alumnos al estudio y les ayuda a aprender. El modelo de libros de texto (más o menos remezclados con diferente material multimedia -en el caso de los digitales-) causa el mismo rechazo a los alumnos que antaño. Los libros de texto son un modelo diseñado para que el alumno los odie. Ya los podemos vender como queramos pero, o se cambia el formato de los mismos (ya no serían libros de texto) o aburrimos a los mismos que aburríamos antes. Que los formatos digitales en el mismo encapsulado no es la solución.
  • Permite la autoevaluación. Los libros de texto tradicionales también tienen sus propios cuestionarios de autoevaluación. Por tanto no veo diferencia, más allá de que no hayas de mirar los resultados y te salgan en pantalla, respecto a lo anterior. Otro aspecto que tampoco me convence.
  • Aumenta la interacción entre alumno y contenido. Mientras no aumente la interacción entre alumnos, alumno-docente y docente-familia mal vamos. Interactuar con un objeto por el simple hecho de interactuar si no te ofrece valor añadido tampoco no es muy pedagógico.
  • Proporciona un entorno personalizable. Sí, podemos adaptar hasta la saciedad un modelo constructivista y dirigido pero no deja de ser un modelo pautado para el alumno. Personalización sin más es algo que debería cuestionarse. Por cierto, a los alumnos, en función de sus habilidades, también se les repartía fichas que complementaban al libro de texto tradicional e, incluso, muchos libros de texto tradicionales disponen de actividades pautadas para una ampliación o un refuerzo de conocimientos. Así que tampoco es novedad.
  • Aligera la mochila. ¡Bien, bravo, hurra! El típico mantra de los libros de texto. Por cierto, la mochila también se aligera permitiendo dejar los libros de texto que no van a usarse en la clase. Por cierto, hoy en día hay mochilas con ruedas que van bastante bien para no dejarse la espalda. Y, ¿por qué no hablar del exceso de asignaturas que hacen los alumnos? Creo que diez u once que llegan a hacer en algunos cursos es algo que debería ser más cuestionado de lo que es.
  • Puede consultarse en cualquier momento y lugar (con o sin conexión a internet). El libro de texto en papel también y permite un subrayado bastante más fácil. A propósito, ¿se puede consultar cuando se nos ha acabado la batería del portátil o de la tableta? Los tradicionales sí pueden ser consultados pero los digitales… como que no lo veo.
  • Es actualizable. Un libro de texto tradicional también puede ser actualizado. La llave/clave está en el docente y en su capacidad/habilidad para hacerlo. No hace falta material extra para trabajar noticias de actualidad, con un periódico vamos más que sobrados. Y el periódico se consulta en formato papel (llegan a los centros) o digital (los centros tienen internet).
  • Representa un importante ahorro para las familias. A ver… hagamos unos números rápidamente. Un equipo informático sobre 300 euros, un año de plataforma entre 50 y 90… al acabar la ESO, suponiendo que no haya habido problemas con los equipos (que  casi siempre los hay) unos 500 euros en libros de texto digitales. Yo lo veo caro. Demasiado caro en comparación con otras alternativas que pasan con empezar a trabajar de forma diferente -a nivel de material y estructura metodológica- en los centros educativos.

No, no se puede vender un libro digital ni una plataforma educativa como sanctasanctórum de la innovación educativa. Aún menos intentar comparar, para ser usado como marketing, con los libros de texto en papel so riesgo de perder por goleada. Si las ventajas que se venden son las de las infografía, virgencita que me quede como estoy. Si hablamos de cambio de metodología podemos hablar, pero más de lo mismo con falsas ventajas no lo veo. Como que no lo veo.

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